APÓSTOLES. Un remisero denunció que había sido asaltado violentamente por cuatro delincuentes que le robaron el auto. Sin embargo, horas después se descubrió que, en realidad, el trabajador del volante estaba ebrio y un amigo le sacó el vehículo para evitar un siniestro vial.El curioso hecho comenzó a gestarse alrededor de las 9 de ayer, cuando el conductor de 42 años se presentó en la comisaría seccional Primera de Apóstoles y brindó detalles sobre un violento robo del que habría resultado víctima.Según contó, alrededor de las 2 manejaba su Renault Clio último modelo cuando acudió al llamado de cuatro jóvenes que pedían un viaje. No obstante, cuando los llevaba a destino los clientes se transformaron en delincuentes y exhibieron un cuchillo con el que, bajo amenazas de muerte, le robaron el vehículo.Ante la gravedad del caso efectivos de la mencionada dependencia y de la Unidad Regional VII iniciaron una investigación en busca del rodado y de los autores del hecho. Todo se resolvería, pero no de la manera en que se creía.Alrededor de las 13.30 de ayer los uniformados finalmente encontraron el automóvil. Estaba estacionado cerca de la intersección de Moreno y Zubrecki. Nada hacía prever que se trataba de un robo.Ante esta situación los investigadores se entrevistaron con un vecino que finalmente contó la verdad de lo sucedido: el denunciante, su amigo, estaba tan ebrio la noche anterior que no podía manejar, razón por la que decidió quitarle el automóvil y ponerlo a resguardo frente a su vivienda.Tras las explicaciones del caso, las autoridades finalmente entregaron el vehículo a su propietario, ya sobrio.




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