PUERTO PIRAY. Lejos de aclarar el panorama, la confesión de un adolescente de 16 años que aseguró a su padre haber matado a Miriam Cubas (16) sembró interrogantes y confusión en la causa sobre la autoría del hecho. El menor primero se autoincriminó, pero ya en la comisaría se desdijo y anoche la Justicia le tomaba declaración. Todo mientras un joven lo apuntó directamente y mientras el otro sospechoso, de 17, sigue tras las rejas con dos testigos que lo señalan en la escena del hecho.Justamente estas personas que vieron al primer detenido -que de acuerdo a un portavoz de la causa se trata de mayores de edad- lo señalaron en una rueda de reconocimiento y manifestaron haberlo visto el día del homicidio. A esta medida judicial se sumaron dos testimonios considerados claves. Uno de los testigos reveló que pasó a bordo de una moto a la vera del pinar donde fue encontrado el cuerpo de la estudiante y lo vio agazapado. En esas circunstancias el chico, cuando se dio cuenta que lo vieron empezó a correr, consignaron fuentes del caso. Además, la otra persona habría asegurado en sede judicial que observó cuando el sospechoso golpeaba a la menor, también en la zona donde fue hallado posteriormente el cadáver. De esta manera la Justicia sumó indicios y elementos suficientes como para ordenar la detención del menor de 17 años, el mismo día en que fue perpetrado el espeluznante crimen. Todo indicaba que el caso estaba esclarecido. Incluso la Unidad Regional III de la Policía -con asiento en Eldorado- organizó y brindó una conferencia de prensa el pasado jueves a la tarde, donde dio a conocer precisiones y relató pormenores de la investigación, que para los uniformados, estaba cerrada. Apenas unas horas después de este evento desde la comisaría de Puerto Piray llamaron a dicha regional y las novedades que tenían eran prácticamente increíbles. Al caer la noche de ese mismo jueves otro adolescente se había adjudicado el homicidio. La entrega y el allanamientoLas fuentes señalaron que el confeso autor habría llegado llorando a la comisaría. Eran las 23 del pasado jueves. En esas circunstancias el chico habría comenzado a desdecirse y manifestar que no era el responsable. “Yo no fui, no tengo nada que ver”, habría dicho. Pero era demasiado tarde, por su confesión ya estaba bajo la lupa. Se cree que el primero en escuchar la autoincriminación fue el padre del adolescente, quien a su vez lo acompañó hasta la comisaría del pueblo. Una de las primeras medidas ordenadas por el primer juez instructor de la causa -Roberto Saldaña- fue allanar la vivienda de este menor, de 16 años. En el lugar no habrían hallado el arma blanca con la que se cree le quitaron la vida a la víctima. No obstante, los pesquisas descubrieron en la habitación del adolescente una marca similar a una mano, con rastros de color escarlata y que podrían ser de sangre.El cuchilloMientras los efectivos realizaban el mencionado operativo en la casa del segundo detenido, procedimiento que se extendió hasta las 5 de ayer, un jovencito de 19 años habría revelado a los investigadores que este sospechoso -que además sería de su círculo de amistades- habría dejado un cuchillo en su domicilio. En forma inmediata los pesquisas fueron en busca de dicha arma blanca. Al parecer anoche habría sido incautada y sería sometida a pericias, ya que no se descarta que fue la utilizada en el asesinato de Cubas. Declaraciones Al cierre de esta edición los dos sospechosos, ambos menores de edad, declaraban ante la jueza Correccional y de Menores de Eldorado, Mirta Bertoldo Andino, en quien recayó la resonante causa en virtud de la edad de los presuntos homicidas. En un principio el caso fue investigado por el magistrado Roberto Saldaña, titular del Juzgado de Instrucción 1 de Eldorado. Se cree que la indagatoria que anoche encabezaba Bertoldo Andino echará luz sobre los acontecimientos que rodean la muerte de la infortunada jovencita. Espanto en Puerto PirayEl hecho se descubrió alrededor de las 16.30 del último martes en un camino del barrio Parque de Puerto Piray, a 500 metros del Bachillerato con Orientación Laboral Polivalente 37, donde Cubas cursaba el cuarto año.Según la reconstrucción de los detectives, Miriam salió antes de clases debido a la ausencia de uno de los profesores y regresaba a su casa cuando fue interceptada por él o los autores del hecho, quienes le perpetraron varias puñaladas que le costaron la vida. Inmediatamente después del episodio y en virtud del testimonio de testigos fue que la Policía demoró a un adolescente de 17 años, quien habría sido visto en la escena. Incluso y tal como se destacó, al menos dos testimonios lo ubicaron en la escena e incluso otra persona vio cuando golpeaba a la muchacha.Ese menor de edad fue sometido a rueda de reconocimiento a las pocas horas. El procedimiento dio resultado positivo y dos testigos mayores de edad lo señalaron como el muchacho que estaba en la escena del crimen en la tarde del martes.El caso parecía estar cerrado, pero a última hora del jueves la investigación sumó una novedad inesperada, tal como PRIMERA EDICIÓN publicó en su edición de ayer: un menor de 16 años que también habría señalado en las actuaciones al primer aprehendido confesó ser el autor del hecho.Así las cosas, aún no está claro el móvil del crimen y surgen hipótesis y líneas de investigación que los efectivos deben seguir hasta llegar a la correcta. Incluso se conjetura que el homicidio pudo tener más de un autor. Más de un centenar de personas y un solo pedido: JusticiaUnas 120 personas se congregaron en forma pacífica frente a la comisaría de Puerto Piray en pedido de Justicia por el brutal homicidio de Miriam. Se trató de una marcha de silencio, en la cual participaron los familiares directos de la víctima. Los mismos fueron recibidos por el Jefe de la Unidad Regional de Eldorado, Celso Gazzano, y otros oficiales a cargo de la investigación, donde se mantuvo un diálogo sincero.En la ocasión los manifestantes expresaron su apoyo a la labor investigativa que lleva adelante la policía, como así también su confianza en el pronto y total esclarecimiento del caso.Las fuentes consultadas por este Diario indicaron que en más de una ocasión los vecinos señalaron que existiría un contexto de adicciones en lo que se cree es el círculo de conocidos de los actuales detenidos, uno de los cuales -al parecer el primero en ser arrestado- incluso habría estado internado en la provincia de Córdoba, más precisamente en una clínica de rehabilitación. Duran
te la jornada de ayer personal de la policía e integrantes del equipo interdisciplinario de la Dirección Policía Comunitaria, compuesto por Licenciados en Trabajo Social y en Psicología, visitaron a directivos, docentes y alumnos de la escuela BOP N° 37 de Puerto Piray, donde concurría la víctima, con el fin de realizar contención psicosocial a los alumnos de ese establecimiento.




Discussion about this post