BUENOS AIRES (NA). El fiscal general ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Resistencia (Chaco), Federico Carniel, pidió que se recluya en la cárcel al principal acusado en la causa por el tráfico de cocaína a Europa con lavado de dinero, denominada “Carbón Blanco”, que se encuentra con prisión domiciliaria en Buenos Aires. Se trata del abogado Carlos Alberto Salvatore, de quien el fiscal dijo que en la investigación por lavado de dinero, en la que el procesado fue escuchado cuando refería que pensaba matar a la jueza, evidenció “su real capacidad operativa y logística” para fugarse o entorpecer la causa.El fiscal Carniel pidió la “inmediata detención” de Salvatore, quien la semana pasada fue grabado cuando le contaba telefónicamente a su esposa -detenida por el lavado de dinero de la organización- que iba a matar a la jueza federal de Presidencia Roque Sáenz Peña (Chaco), Zunilda Niremperger, a cargo de la instrucción.La presentación de Carniel fue formulada ante el Tribunal Oral que tendrá a su cargo el juzgamiento de Salvatore y de otros cuatro procesados por el envío de tres cargamentos por un total de más de mil kilos de cocaína a Europa escondidos en contenedores de carbón vegetal.Carniel ha insistido ante el tribunal con la necesidad de fijar fecha de juicio porque están próximas a vencerse las prórrogas de las prisiones preventivas. En efecto, a principios de este mes la Cámara Federal de Casación Penal le pidió a los jueces que apuraran el trámite y establecieran una fecha de inicio del juicio. El 13 de enero pasado, Salvatore fue enviado a prisión domiciliaria por razones de salud, para evitar una infección intrahospitalaria en el Hospital Penitenciario del Complejo Federal de Ezeiza, según se adujo en la resolución, para la cual no se requirió opinión al fiscal.En su presentación, Carniel puso de relieve que Salvatore “ha podido tener acceso a los medios de comunicación donde ha intentado dar explicaciones sobre sus dichos habiendo reconocido que fue él quien los realizó”.“Existen varios sucesos protagonizados por el imputado que dan muestras de que lejos está de hacer reposo”, ya que no evita el contacto con lugares y personas que lo pueden contaminar.Sin embargo el hecho más grave para el representante del Ministerio Público, quien advirtió al tribunal en reiteradas ocasiones, es que el procesado”tiene acceso a medios tecnológicos donde no tiene restricciones de comunicación con nadie”. “De hecho, del último allanamiento se secuestraron una cantidad importante de celulares, los cuales tranquilamente, desde la clandestinidad pueden influenciar en la investigación que se está llevando a cabo”, dijo.Al respecto, Carniel fundamentó que “la circunstancia de que el encartado formaría parte de una organización criminal dedicada al tráfico internacional de estupefacientes a gran escala con destino a Europa” y la prisión domiciliaria conspira contra “los fines del proceso”.




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