PUERTO IGUAZÚ. Esta turística localidad se encuentra en alerta ante un caso sospechoso de dengue y por ello ayer comenzó una campaña de rociado espacial. El caso corresponde a un hombre de cuarenta años, de profesión taxista, por lo que piensan que se habría contagiado en Foz de Iguazú (Brasil), donde hasta la fecha se cuentan 105 casos positivos. Según señaló el ministro de Salud de Misiones, Oscar Herrera Ahuad, son dos los casos en estudio por síntomas compatibles con el dengue: uno es el caso de Iguazú y el otro es de Oberá, donde la persona que presentó los síntomas habría viajado a zonas donde hay circulación viral.Fumigación El hombre de la Ciudad de las Cataratas vive en el barrio Malvinas y acudió al hospital Marta Schwarz el sábado pasado con la sintomatología de dengue, que en Iguazú dio positivo, aunque se espera la confirmación de los estudios enviados a la ciudad de Pergamino (Buenos Aires), en el Instituto Malbrán.De igual manera, el lunes, el departamento de Saneamiento Ambiental del Municipio realizó el bloqueo sanitario de la manzana donde está ubicada la vivienda del hombre.Las tareas de prevención consistieron en eliminar los criaderos que pudieran existir en esa zona y además un rastrillaje en la detección de febriles que serían posibles sospechosos.El subsecretario de Gobierno municipal, Gustavo Rieb, confirmó que “no se encontraron más casos sospechosos y sería el único el del hombre en un año”.La decisión de realizar un rociado espacial es la preocupación de las autoridades por la cercanía de Semana Santa y la gran afluencia de turismo nacional que eso atrae y que, teniendo en cuenta los casos positivos de dengue en Rosario y Córdoba, sería una amenaza para que se instale el virus en esta localidad.El rociado, con máquinas del Ministerio de Salud de la Nación, comenzaba ayer por la tarde en la rotonda de acceso a la ciudad, siguiendo por los barrios, hasta culminar en la costanera de Iguazú. El objetivo es derribar los mosquitos adultos para que, si hubiese una persona infectada, no sea picada por un mosquito que trasmita el virus nuevamente.“Estamos convencidos de que fue un caso foráneo”, comentó Rieb, aunque todavía esperan los resultados desde Buenos Aires para confirmarlo con eficacia. “La principal tarea es que el vecino elimine los criaderos de su patio”, indicó Rieb refiriéndose al compromiso de todos los lugareños.





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