POSADAS. El mes pasado se garantizó la continuidad del “gas social” por todo este año, sin embargo el Gobierno no puede detener el aumento del precio del flete o delivery a domicilio, que -según anticiparon varios empresarios distribuidores- podría aumentar en un 100% a partir de abril. En la actualidad, el valor promedio de una garrafa de diez kilos es de 50 pesos si la distribuidora la lleva a domicilio, cuando (subsidios nacionales mediante) el valor en boca de expendio es de $16. Pero, debido a la suba en el costo de los repuestos automotores y del combustible, el aumento de salarios y la quita de subsidios, los empresarios analizan la posibilidad de elevar sus precios, perjudicando a los consumidores en una provincia donde no hay gas natural por redes. La situación de los distribuidores “no es fácil, es más bien compleja”, aseguran, porque en algunos casos consultados la venta a domicilio bajó de manera considerable y eso también preocupa a los empleados, quienes temen por sus fuentes de trabajo. “Nosotros no sabemos qué puede ocurrir, estamos preocupados, pero el jefe nos dijo que debemos esperar hasta la semana que viene, porque puede ser que haya un aumento en el valor de la garrafa”, contó un empleado de una distribuidora local. Los trabajadores aseguran que los pedidos telefónicos “ya no son como antes” y solamente son requeridos por alguna urgencia, “como aquellas personas que viven en edificios y que no quieren bajar las escaleras. O también ancianos a los que se les dificulta ir a comprar en los puestos de venta”. Un empresario posadeño contó a PRIMERA EDICIÓN que la situación económica del sector “es crítica”, no saben “qué va a pasar en los próximos meses” y que “el aumento en el flete es casi un hecho”. “Si se sigue en lo conversado entre colegas, una garrafa de diez kilos a domicilio llegaría a los 100 pesos”, aseguró la fuente consultada. La inserción comercial de la “garrafa social”, con un bajo precio para la venta directa en las distribuidoras, modificó la costumbre de la sociedad y cada vez son más las personas que van a comprar a las bocas de expendio, evitando pagar el “delivery”. “La gente llama y pregunta si todavía se vende la garrafa en la distribuidora, porque el 90% viene a buscar y no pide más por teléfono por el alto costo”, contó un trabajador del volante encargado de repartir garrafas a pedido. Acuerdo de preciosEl gas en garrafa, en Misiones, se puede vender en diferentes lugares: desde un simple kiosco hasta en las distribuidoras, incluso supermercados y estaciones de servicios. Aunque en estos comercios el precio varía y es por los gastos extras. La Provincia, por ley, intentó regular el precio del flete hace bastantes años. Sin embargo, una acción judicial en la Corte Suprema dejó sin efecto la norma legal.Hace pocas semanas, la Secretaría de Energía de la Nación firmó con Misiones el acuerdo para sostener el precio de la conocida como “garrafa social”, pero no puede tomar medidas sobre el flete.




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