POSADAS. Actividades deportivas, clases de folklore, brasilero, talleres de arte, pintura y charlas con padres y familiares, son sólo algunas de las tareas que realiza la Asociación Síndrome Down de Actividades Inclusivas (Asdai) con chicos con capacidades diferentes. Tareas que no pudo realizar en este 2015 porque no tiene una sede propia y aún no consiguió que algún club o institución le ceda una en calidad de préstamo para poder llevar adelante su noble actividad. Mientras tanto, sus integrantes sólo se comunican por teléfono. La Asociación se conformó en el 2012 con la intención de trabajar con chicos con capacidades diferentes y brindarles un espacio donde realizar actividades que les ayuden a insertarse de manera óptima en la sociedad. Así es que logró, en poco más de dos años, reunir a 25 integrantes con sus respectivas familias y trabajar con ellos de manera conjunta. “La idea es incluirlos, llegar a un punto en el que la sociedad ya no los mire de costado, sino que les dé una oportunidad de que muestren que son capaces de muchísimas cosas. Tratar de evitar la limitación de que si pueden o no, darles la posibilidad de que descubran por sí mismos de lo que son capaces”, explicó la presidenta de la Asociación, Rosa Billerbeck, a PRIMERA EDICIÓN. Esta función es la que se ve afectada por la falta de una sede propia. No pueden reunirse de manera frecuente y esto puede derivar en la pérdida de los integrantes, pese a que se comunican por teléfono. “Sin un lugar fijo se complica mucho reunirnos y realizar las actividades a las que tenemos acostumbrados a los chicos. Por ahí nos prestan un lugar y damos una charla, pero necesitamos algo permanente porque así podremos mantenernos juntos y reunirnos seguido. Además, ellos tienen que tener un lugar de pertenencia, al que sientan que pueden recurrir y en el que siempre tendrán las puertas abiertas. Por eso es por lo que luchamos”, indicó Billerbeck. A su vez, manifestó que presentó notas en todas las dependencias municipales para conseguir una sede, pero que hasta el momento no tuvo respuestas.Trabajar en lugaresde “prestado” Como no cuenta con una sede propia, hasta el momento, la Asociación trabajó en espacios prestados, “los conseguimos gracias a la solidaridad de la gente. Pero hay momentos, por ejemplo, en que el club cambia de autoridades y debemos irnos, como nos pasó el año pasado con el Club de Leones que cuando cambió de presidente ya no pudimos utilizar el lugar”, indicó la presidenta de la Asociación.La necesidad de una sede propia radica en que es el lugar de reunión de las familias y de los jóvenes y es donde se realizan las actividades. “Hacemos salidas y paseos en grupo, que incluyen a personas con síndrome de down y sin discapacidad. La idea es que practiquen deportes, que vayamos a ver un partido de básquet, de vóley, que festejemos cumpleaños, que nos reunamos, que tengamos un lugar de encuentro del que ellos puedan sentirse parte”, indicó Billerbeck. Hasta el año pasado, Arsai contaba con la participación activa de entre 20 y 25 chicos. Pero ahora, “cuesta mantenerlos y mucho más cuesta sumar a gente sin un predio propio. Este año no nos hemos reunido, estamos en contacto telefónico o vía Facebook, pero no tenemos todavía un lugar para hacer, por ejemplo, los talleres con los papás que es sumamente importante”, planteó Billerbeck.Los inicios de la AsociaciónBillerbeck es docente y desde hace muchos años trabaja con personas con síndrome de Down. “Cuando los conocí me comencé a interesar, me preparé y estudié. Más adelante, con colegas docentes, profesionales como psicopedagogos, psicólogos y padres, nos dimos cuenta de que podíamos armar algo más sólido. En ese momento decidimos armar la asociación. Empezamos a trabajar preguntándonos qué viene después de la escuela, de un taller, en qué invierten su tiempo libre, de ocio, cómo lo comparten. Ahí detectamos una necesidad importante y quisimos brindarles elementos para que puedan mostrarse y ser parte de la sociedad”, aseguró la presidenta. De ahí en adelante, los integrantes de la asociación trabajaron codo a codo en su objetivo. Ahora, un lugar propio es el sueño del futuro. “Una sede propia es el anhelo de cualquier institución que no la tuviera, pero no vamos a pretender algo que quizás no se pueda dar ahora. Por el momento, si nos prestan un lugar, ya estaríamos más que contentos”, señaló y agregó “ojalá se dé algún día la posibilidad de tener un lugar propio. Porque un lugar fijo, hace que las actividades sean constantes y que podamos dar cada vez más”, señaló.Para finalizar, con la esperanza de encontrar pronto una sede dijo “sabemos que se va a lograr pero, como todo, es cuestión de tiempo. Y va de la mano con la concientización, mientras la gente más sepa sobre este tema se va a solidarizar y va a apoyar. La idea es darle todo porque ellos se lo merecen”. La tarea dela asociaciónAsdai es una asociación sin fines de lucro, creada por un grupo de personas con un fin común: generar espacios donde niños, jóvenes y adultos con síndrome de down tengan la oportunidad de realizar actividades inclusivas que mejoren su calidad de vida. Así es que se organizan actividades que fomentan la integración, sociabilización, de autonomía personal. También se organizan talleres para padres, artísticos, recreativos y deportivos; clases de baile, danzas brasileras, salsa y reggaetón; además de reuniones sociales como festejos de cumpleaños y la realización de paseos por la ciudad.




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