GARUPÁ. Entre diez y doce cortes de energía diarios padecen los vecinos de los distintos barrios de este municipio por lo que la idea de movilizarse para exigir soluciones a la empresa prestataria del servicio está cada vez más latente. Varios damnificados coincidieron en señalar que la semana pasada “fue un desastre” ya que llegaron a contar entre diez y doce cortes en una sola jornada. Oscilaban entre los quince y los veinte minutos a otros que duraban entre una y dos horas. A muchos causó molestia un comunicado de Emsa mediante el que explicaba el motivo de un breve corte que se produjo en la zona céntrica de la ciudad de Posadas “cuando acá somos víctimas todos los días y nunca nadie nos brindó una explicación. Nunca dicen nada sobre los motivos de porqué se corta tantas veces la energía en esta localidad”. A veces con algunas diferencias de horario pero el panorama se presenta igual en todos los barrios. Lo que sucede es que el municipio es alimentado por dos líneas: una que ingresa por el centro de Garupá y otra que viene sobre el trazado de la ruta provincial 105. “Ambas cortaron en reiteradas ocasiones durante esta semana. No siempre coincidían en el horario, pero hubo muchos cortes en las dos líneas que alimentan a Garupá”, confió un vecino de avenida Las Américas.Gustavo Ernst, otro de los damnificados, intentó enumerar los estragos que trae consigo esta situación y dijo que “por lo que sabemos, a una vecina se le quemó el aire acondicionado, otra tuvo problemas con la heladera, y a un tercer vecino se le quemó el televisor, que tuvo que abonar 800 pesos por el arreglo. Y nadie se hace cargo, no hay un seguro y la empresa no reconoce nada. Sólo te dicen que si te genera tanto problema debemos instalarnos una especie de transistor que sale alrededor de cinco mil pesos para conectarlo en la casa. Y es por un mal servicio que brindan ellos, porque al regresar la energía vuelve con menor potencia de la que tiene que venir o con más, generando la quema”. Ante esta situación, lo que normalmente hacen los vecinos de Garupá es desenchufar todos los electrodomésticos ante el primer corte y no los vuelven a enchufar hasta que el flujo se estabilice. “Es una forma de seguridad para que no se quemen porque si tené s que comprar ese equipo para evitar que se arruinen las cosas es mucho dinero. Es prácticamente como comprar un generador para la casa”, acotó.Los comercios son los que más padecen estos cortes por el tema de las heladeras, las cajas registradoras, balanzas electrónicas. En una ocasión cortó a las 6.30 y no regresó hasta las 9.30, lo que complicó la actividad de un supermercado de la zona que se encarga de la elaboración de pan. “Tuvieron que utilizar el generador para poder usar el horno y concluir con el horneado recién para las 9. Muchas veces es pérdida porque elaboran una gran cantidad de masa que se queda fea sino la cocinás enseguida. Ese tipo de cosas genera muchos problemas para los comerciantes”, dijo. Sin embargo en el tema de la facturación son puntuales y si no pagás una boleta también es puntual el corte. “Ese es un problema que Emsa no tiene en el servicio, es una maquinita que funciona a la perfección. Es un sistema que anda bien, lo que no anda es el de generar energía todo el tiempo”, añadió en tono de broma.Si esta situación persiste no descartan movilizarse. Es que los vecinos están cansados, comunicados permanentemente por este tema. “Si Emsa sigue con estos cortes como hizo la semana pasada, nos van a tener seguro en la calle”, advirtieron. En la ocasión que habían salido a protestar, la empresa eléctrica salió a negar los cortes. Desde entonces registran la cantidad y la duración “para que nos crean”. Habían dicho que era sólo en el barrio Lomas del Sol cuando le pasó a todos. Tanto al barrio Los Potrillos como a las 140 viviendas y las 90 viviendas. Por lo general se corta por la noche y la gente se queda sin dormir esperando que regrese la electricidad. “Muy pocos logran conciliar el sueño con el calor que hace”, aseguraron.




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