POSADAS. Lejos de cualquier sofisticación, pero con mucha violencia, una pareja de “motochorros” asaltó una agencia de quinielas del centro posadeño. Aunque la suma que se llevaron es mínima, llama la atención el ensañamiento con el que actuaron los delincuentes, que como única arma utilizaron sus puños, con los que golpearon al menos dos veces a una empleada del local.El episodio era investigado en las últimas horas por efectivos de la comisaría seccional Primera y de la Unidad Regional I de la Policía provincial, que en las últimas horas buscaban pistas para dar con los autores del hecho.Según se informó desde la fuerza provincial, la pesadilla comenzó alrededor de las 16 del último sábado en la Agencia Oficial de Quinielas 234, emplazada sobre calle Colón al 1200, a metros de la intersección con Alvear, en pleno centro de la capital provincial.A esa hora una motocicleta de características ignoradas estacionó frente al comercio y uno de sus ocupantes ingresó al local. Se trataba de un hombre joven que llevaba el casco puesto y apenas dejaba ver su rostro.El desconocido primeramente simuló ser un cliente y le pidió a la joven que atendía al público, de 22 años, algo de cambio. Sin embargo, enseguida demostró su verdadera faceta, una vez que cruzó el mostrador, arrinconó a la muchacha y le propinó un puñetazo en el rostro.“Dame toda la guita”, habrían sido las palabras del malandra, quien entonces se alzó con un sobre que aparentemente contenía una importante suma de dinero en efectivo. Antes de partir con ese botín, encaró nuevamente hacia la empleada y le propinó otro violento golpe de puño en el rostro, tan innecesario como el primero.Después, el forajido ganó nuevamente la calle, se subió a la motocicleta y escapó a toda velocidad junto a su cómplice, que lo aguardaba afuera y que actuó como “campana”.Una triste sorpresa se habrá llevado el delincuente una vez que detuvo su marcha para “dividir” el botín. Es que esa enorme cantidad de billetes con la que se había alzado sumó apenas 360 pesos. Había pedido cambio y, efectivamente, se llevó cambio. Y nada más.De regreso en la agencia, aún shockeada, la joven empleada dio aviso a las autoridades. Efectivos de Criminalística y de la jurisdiccional llegaron a la escena y llevaron adelante las pericias de rigor. Anoche buscaban intensamente a los autores del hecho en base a pistas aportadas por testigos. La muchacha, en tanto, sufrió lesiones pero afortunadamente se encuentra fuera de peligro.La del sábado no fue la primera vez que la agencia de calle Colón fue visitada por delincuentes. Cerca de las 11.15 del martes 15 de mayo de 2012 un malviviente conocido como “Tiki” también se hizo pasar por cliente para llevarse dinero.Tras jugar algunos minutos en un tragamonedas electrónico, el forajido extrajo una pistola nueve milímetros y encañonó a una empleada y a la propietaria del local. Se alzó así con algo más de tres mil pesos en efectivo, con los cuales escapó a bordo de un taxi que había sido contratado por otros cuatro cómplices que merodeaban la zona. Aquellos cinco malhechores fueron arrestados en la tarde de ese mismo día en Itaembé Miní, al sur de Posadas.




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