OBERÁ. La falta de agua potable para abastecer a los obereños se transformó en el principal inconveniente que debe enfrentar la Cooperativa Eléctrica Limitada de Oberá (Celo), prestadora del servicio. Como consecuencia, el nuevo consejo de administración decidió utilizar todos los recursos para amortiguar la carencia, por lo que el agua del Acuífero destinada inicialmente a las piletas del Parque Termal local, irá a partir de ahora directamente a la red de agua potable, según anunciaron ayer. El anuncio se dio en coincidencia con la situación crítica por falta de suministro en varios puntos de la ciudad, que obligó a suspender las clases en la Escuela 822 de Villa Barreyro y en la Escuela 448 del barrio 100 Hectáreas. A partir de la nueva decisión, el complejo termal funcionará una vez más como centro recreativo con piletas de agua natural con su debido tratamiento. Así lo confirmó Rafael Pereyra Pigerl, secretario del Consejo de Administración: “El agua del Acuífero irá directa, en su totalidad, a las cisternas, es decir, a las redes de agua potable en Oberá, porque no podemos darnos el lujo de perder ni un metro cúbico. Los veinte metros cúbicos de agua que se extraen por hora equivalen a dar suministro a 480 familias, a un promedio de 500 litros de agua por día”, detalló.Para la actual conducción de la Celo, la gestión y administración de la política turística le corresponde a los Gobiernos nacional, provincial y municipal. “La entidad debe garantizar los servicios originarios de energía eléctrica y agua potable”, sostienen.“El pozo del Acuífero se hizo para el agua potable, así que ante la necesidad, debe utilizarse”, afirmó Pereyra Pigerl. Si bien reconoció las inversiones que hizo la Provincia en el marco del desarrollo del complejo turístico termal, opinó que “trajeron como consecuencia las pérdidas millonarias para la Celo, además de la falta de transparencia en cuanto al costo real que tuvo el termalismo para la cooperativa”.Asamblea en abril Convocada por el síndico de la institución, Héctor Chemes, el 8 de abril se llevará a cabo la próxima asamblea extraordinaria de la Celo, en la que se tratará la situación de Carlos Míguez, consejero y expresidente de la entidad. En la anterior asamblea general ordinaria de diciembre pasado, los delegados habían decidido su destitución como consejero, pero Acción Cooperativa de la Provincia determinó que su relevo se dio “de manera irregular”, a pesar de la contundencia en los votos: 102 a 9. Ahora la asamblea ratificará la revocatoria de Míguez, por lo que ingresará en su lugar el consejero suplente Florentín Monje. También habrá nueva distribución de cargos.Al respecto, “eso no es lo más importante”, aclaró Pereyra Pigerl ante la posibilidad concreta de pasar a ocupar la presidencia. “Lo importante son las modificaciones que se van a introducir a la reglamentación del acto electoral. Está previsto eliminar el voto secreto de delegados para la elección de los consejeros. También se saca el voto por poderes. A partir de la asamblea, el referente jurídico de cada institución tendrá el voto en su representación, previa inscripción que determine la legítima representación de la mencionada entidad”, explicó. “Achicar el rojo”El actual gerente general de la Cooperativa Eléctrica Limitada de Oberá, el contador Claudio Pace, aseguró que trabaja por cambiar la situación financiera heredada: “El objetivo es ordenar las cuentas para revertir la situación negativa de la cooperativa”, manifestó. Pace dijo que en estos dos meses de gestión reordenó el sistema de compras, anulando las directas, además de fijar concursos de precios como metodología de adquisición de insumos. “Analizamos cada rubro de gastos para determinar posibilidades de recorte sin afectar el funcionamiento, además de realizar una gestión fuerte de cobranzas”. En ese sentido afirmó que apenas asumió “no podíamos pagar los gastos corrientes, como cargas sociales, y este mes lo hemos hecho: pagamos sueldos y cargas completos, hemos compensado casi 3 millones de pesos, que no es poca cosa”. En otro orden, contó que apuntalaron los sectores más sensibles de personal, en “el área de redes, por ejemplo, es decir, la gente que está en la calle”. Alejamiento polémicoLos consejeros de la Celo decidieron relevar del cargo de coordinadora del Consorcio Termas de la Selva a Nori Eichelt, esposa del intendente obereño Ewaldo Rindfleisch, quien cumplía ese rol como empleada de la entidad cooperativa, que le abonaba el sueldo. “Tomamos la decisión de relevarla porque, después de dos años y medio de prestar servicios, no sabía en qué cargo la designaron dentro del consorcio, no sabía que era representante administrativa de la Celo. Es empleada de las categorías más altas, por lo que debe tener la tarea que le corresponde en la cooperativa y cumplir horarios”, señalaron. El nuevo consejo que asumió el comando de la Celo tras la victoria de la Lista Blanca determinó que el parque termal ocasiona pérdidas millonarias a la entidad imposibles de sostener, puesto que acumula un “rojo” de 150 millones de pesos.





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