POSADAS. La carne vacuna sigue aumentando de precio y en este trimestre ya subió entre un 15 y un 20%, dependiendo de la calidad y los cortes que compren los consumidores y también de la ubicación del comercio. El lomito es el corte más caro, pero también uno de los que más consume la sociedad. Le siguen en cuanto a precios los cortes de solo pulpa, es decir, sin huesos, y aquellos correspondientes al tradicional asado: costilla y vacío. Los dueños y carniceros consultados por PRIMERA EDICIÓN revelaron que el aumento no es significativo, sin embargo se siente en las góndolas, porque los grandes perjudicados son los clientes, quienes desde hace un par de años vienen optando por una carne de menor calidad para sus comidas diarias y solamente compran novillito o ternera los fines de semana o en fechas especiales.El año pasado, según un informe realizado por la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), disminuyó considerablemente el consumo de carne por persona, que históricamente superó los 60 kilos anuales y en 2014 apenas rozó ese número. No es una estadística menor y se nota en las carnicerías locales, que la confirman, pero le agregan el dato del aumento del consumo de pollo y cerdo, productos que -debido a alta demanda- también incrementaron sus precios, siendo la carne de porcino la que tuvo mayor impacto en las góndolas. Mejor calidad, más caraEl margen de ganancia para los empresarios ya no es el mismo y eso se ve reflejado en las góndolas de los comercios, donde se puede encontrar desde carne de vaca hasta ternerita, aunque en este último caso son pocas las carnicerías que ofrecen el producto. “No son muchos los clientes que prefieren llevar carne de ternera, porque el costo es muy elevado y es el que más aumentó. Por ejemplo, un kilo de costilla cuesta cerca de los 90 pesos, al igual que el vacío, y el lomo unos diez más. Mientras que los cortes más económicos, como ser aguja o paleta, se ubican por encima de los 50 pesos”, aseguró José Martínez, encargado de una carnicería de la zona de Villa Cabello. El mismo comerciante comentó a este medio que “en nuestra zona lo que más sale es la carne de vaca, es lo que consume la gente a diario, en especial los cortes más tradicionales, mientras que los fines de semana sí vendemos mucha costilla, vacío, chorizos, pollos, lo que se puede cocinar a la parrilla”. En este caso, indicó que los compradores son variados: “Algunos compran la carne más barata y otros la de novillito, que tiene menos grasa y es más tiernita a la hora de comer. Pero eso ya depende del bolsillo de cada uno, nosotros intentamos tener todas las calidades para que el cliente pueda elegir”. Al ser consultado sobre las ventas, Martínez precisó que “bajó un poco la venta de carne, porque la gente prefiere el pollo o el cerdo, que son más económicos, aunque este último subió bastante y se ubica en los mismos valores que la carne vacuna. Vamos a ver qué pasa en los próximos meses, pero esperamos que los precios se estabilicen”. El dueño de un comercio del barrio Tajamar comentó que “nosotros tenemos carne de distintos precios y calidades, pues hay precios bajos y otros más caros, ya que la gente de la zona pide eso. No podemos darnos el lujo de vender solamente carne de vaca o novillo, porque también hay clientes que quieren la más tierna”. Hugo, que hace más de 20 años que está en el rubro cárnico, relató que este mes llegaron valores actualizados, “podríamos decir un 20% más caros. Lo que pasa es que los precios de los cortes suben al llegar las fiestas de fin de año y luego se estabilizan, pero por lo general en marzo vuelven a sufrir una actualización y, si bien no es mucho se siente en las góndolas, porque no podemos sostener tanta inflación”. Así, “un kilo de aguja de vaca, por ejemplo, cuesta entre 35 y 40 pesos, luego vienen otros cortes con hueso que oscilan entre los cincuenta y el asado o la pulpa sola ya ascienden a 65 pesos. En tanto, los mismos cortes, pero en una mejor calidad, empiezan desde los 45 o 50 pesos y los utilizados para asar ya llegan a los 85 o 90 pesos”, detalló. Hace un par de años, este comerciante compraba carne de exportación, pero dejó de hacerlo porque ya no era un negocio rentable. “Lo que sucede es que mucha gente dejó de comprar carne vacuna, por los constantes incrementos más que nada, y empezó a consumir más pollo. Y en los últimos meses incluso aumentó muchísimo la venta de carne de cerdo, que también subió bastante” de precio. Por último, Marcos Barriega, de una carnicería ubicada sobre la avenida Cocomarola y que comercializa también al por mayor, detalló que decidió implementar este sistema de venta, ya sea por kilos o por piezas enteras, porque las familias que consumen bastante carne compran todo de una vez. La situación en EldoradoEl precio de las carnes en Eldorado ha sufrido un aumento que ronda el 2 y el 3%, situación que se da desde la semana pasada. Los valores varían entre los grandes supermercados que se encuentran en la zona céntrica, donde el incremento alcanzó hasta un 10% aproximadamente. Por ejemplo, el kilo de milanesa de vaca ronda los 55 y 60 pesos, y las de pollo entre 48 y 53 pesos, dependiendo del lugar donde se las compre, ya que hay carnicerías que las ofrecen a más bajo precio, sobre todo en los barrios. Otro producto muy pedido es la carne molida, que está a 55 pesos la común a $58 la especial. El kilo de pollo alcanzó los 38 pesos y la costilla para el asado de los domingos está entre 60 y 77 pesos.Varios comerciantes consultados anticiparon que puede haber otra suba la semana que viene, pero que no se sabe aún de cuánto será el porcentaje. En Oberá, el incremento es del 20%OBERÁ. El incremento de costos de la carne vacuna en la zona centro de Misiones en lo que va del año ha sido dispar y es porque depende de los proveedores. Para algunos comercios, los primeros meses de este año se mantuvieron los valores del final del anterior. Sin embargo, para otros, se registró un incremento del 20% aproximadamente. Incluso hay proveedores que llegaron a aplicar hasta un 40% de aumento.Diego, a cargo de una de las carnicerías más antiguas de Oberá, La Rueda, sostuvo: “Nosotros compramos de Corrientes y el precio está igual, incluso hay cortes que bajaron algunos centavos. La venta se mantiene también, tienen mucha salida las ofertas o surtidos que tenemos en promoción. El surtido, que s
obre todo es requerido por clientes que vienen de otras localidades periódicamente, contiene diez kilos de carne de diferentes cortes, con un promedio de costo de 37 pesos por kilogramo”, explicó.Otro de los comercios de mayor permanencia en la ciudad, El Mago, trabaja con proveedores de Santa Fe, Entre Ríos y Buenos Aires. Su encargado, Raúl, reconoció el incremento de precios, que varía del 20 al 40% de acuerdo al origen. Según explicó a PRIMERA EDICIÓN, las causas que sostienen los proveedores están ligadas a la baja en la cantidad de vacunos y novillos, causada por condiciones climáticas que afectaron a la pastura, y también a la suba de insumos que inciden en la producción. “De todas maneras tratamos de cuidar al cliente, no se puede exagerar en los aumentos para no complicar la venta. El cliente nota que lo que antes llevaba por 100 pesos es muy diferente a lo que puede llevar en la actualidad”.La mayoría de los comerciantes coincide en varios aspectos: por un lado, el cliente disminuyó su cantidad de consumo; y por otro, la venta de cortes para el asado del domingo sigue siendo tradicional y en ese sentido los costos varían de acuerdo a la calidad. El mercado ofrece costilla que va de los 45 pesos a los 100 pesos e incluso más.Cada carnicería tiene su clientela fija y también trabaja con compradores ocasionales, que son generalmente los que se mueven buscando el mejor precio. La carne vacuna sigue siendo la de mayor salida en relación al pollo y cerdo.





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