PUERTO RICO. En esta ciudad hace años que se debate la problemática del consumo de alcohol, la nocturnidad y la convivencia. El Foro Social local había impulsado distintas actividades como charlas, debates y hasta elaboró un trabajo multidisciplinario con una encuesta que fue presentado en el Concejo Deliberante como un aporte a la elaboración de un futuro Código de Convivencia. En 2013, la concejal Rosana Mondelo había presentado un proyecto en este sentido, en compañía de sus pares Carlos Koth y José Borgmann. Sin embargo, no prosperó y caducó en la comisión de Hacienda, Presupuesto y Legislación presidida en ese entonces por el edil neisista Isidro Duarte. El 8 de abril de 2014, el intendente Federico Neis presentó en el Concejo Deliberante un proyecto de ordenanza para prohibir el consumo de bebidas alcohólicas en la vía pública, además de la prohibición de venderlas durante las 24 horas en talleres, estaciones de servicios y cualquier otro comercio que brinde servicios a automóviles; quedando exceptuados los kioscos.Respecto a estos últimos, el intendente había propuesto incluirlos en el proyecto original, pero los concejales no lo tuvieron en cuenta en la ordenanza final. El proyecto se basó en el objetivo de prevenir el consumo excesivo de alcohol, debido a la sensación de una naturalización y masificación del mismo, principalmente en personas de temprana edad, además de una demanda social para que el Municipio adopte medidas de prevención.Sin embargo, debido a que el proyecto original adolecía de muchas falencias, los concejales se dedicaron durante seis meses a estudiarlo, a leer las ordenanzas y códigos de otros municipios, a entrevistarse con vecinos, jóvenes e instituciones, con el objetivo de mejorar el proyecto original. El resultado de este trabajo fue presentado el 21 de octubre de 2014 y se creó una ordenanza, la 128/14, sancionada por unanimidad, es decir, con el voto positivo de los siete concejales.En su artículo 3, la norma establece que su entrada en vigencia será a partir de abril, de modo de darle tiempo al Poder Ejecutivo Municipal a realizar la campaña de difusión y concientización correspondiente. Sin embargo, el intendente no hizo caso a esta recomendación sino hasta la última semana de febrero de 2015, cuando el aparato de propaganda comunal comenzó a hablar y a escribir del tema y se comenzaron a ver unos afiches en las vidrieras de la ciudad. La idea de los concejales era que se aprovecharan los últimos meses de 2014, mientras todavía había clases en las instituciones educativas, para realizar una masiva campaña de concientización, pero la idea no encontró eco en el Ejecutivo, que decidió emprender tímidamente la difusión recién a finales de febrero. La ordenanza 128/14 establece la prohibición del expendio y consumo de bebidas alcohólicas a partir del 1 de abril de 2015 en veredas, calles, plazas, plazoletas, paseos, costaneras, playones, complejo municipal, escuelas, hospitales, centros de salud, bibliotecas, terminal de ómnibus, lavaderos, gomerías, estacionamientos y todo comercio que brinde servicios a automóviles.





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