PARAJE NUEVA SOLEDAD (SAN PEDRO). El paraje Nueva Soledad está ubicado sobre la ruta 17 a unos 40 kilómetros de Bernardo de Irigoyen y a 70 del casco urbano de San Pedro. Catastralmente pertenece al municipio sampedrino pero dada su mayor cercanía a Irigoyen, la mayoría de sus habitantes tienen fijado su domicilio allí. Esta particularidad no los favorece pues en lugar de contar con la colaboración de ambas administraciones lo que les genera es en realidad una especie de desarraigo, pues ambas municipalidades se desligan de su responsabilidad: “Cuando vamos a hablar con el intendente de San Pedro nos dice que vayamos a Irigoyen porque nosotros tenemos domicilio allí, y cuando vamos a Irigoyen el intendente nos dice que nuestra zona corresponde a San Pedro, nos tienen como pelotita de ping pong y nadie nos atiende ni nos da soluciones”, resumió Adalberto Márquez ante PRIMERA EDICIÓN.Historia de luchaDada la peculiar situación que viven, todo lo que ha conseguido el paraje fue a través de la lucha. “Para conseguir la luz tuvimos que hacer infinitos viajes a Posadas y manifestarnos en la ruta, para conseguir la obra para la escuela también, parece que para todo tenemos que salir a la ruta”, describió Leo Ferreira, “ahora está la obra parada desde hace meses y llevamos 8 años sin que las máquinas hagan los caminos ¿otra vez tendremos que salir a la ruta para ser escuchados?. La verdad es que no queremos, es una situación incómoda y cada uno tiene sus obligaciones pero llega un punto en que tenemos que ser escuchados y parece que para estos intendentes es la única manera. Encima se enojan cuando hablamos con la prensa, pero para eso ya hicimos 20 viajes sin recibir respuesta ni solución”.La situación de la escuela es realmente anonadante, una obra que comenzó hace ya dos años y que se encuentra paralizada pues, según los argumentos recibidos “no consiguen el botón de descarga del inodoro, eso es tomarnos el pelo”, afirmó Cristina Ferreira, “mientras tanto pretenden que los chicos (cerca de 40) sigan utilizando esas letrinas que están cayéndose de viejas y podridas que están”.Difícil decisión Ante esta situación, los padres resolvieron no enviar a sus hijos a la escuela hasta que no retomen la obra. “Tengo 5 hijos que todos los días caminan 5 kilómetros por estos intransitables caminos para poder estudiar y lo único que pedimos es que terminen los baños, que hagan los caminos y los baños porque nuestros hijos tienen derechos, somos todos iguales, quisiera saber si los hijos de los funcionarios van al baño en letrinas que se están por derrumbar, o si transitan por caminos donde pueden lastimarse y llegan embarrados a la escuela, yo quisiera saber qué piensan de las condiciones en que vivimos y si les parece digno y justo”, finalizó Cristina. “Fue difícil tomar la decisión de no mandarlos a clases, todos queremos que los chicos estudien, pero preferimos que pierdan unos días de clases pero que no corran peligro”, expresó Héctor Weber.Ni con carro de buey“Al gobierno le molesta que reclamemos pero hace 8 años que no vienen las máquinas a arreglar el camino”, continuó Weber, “los chicos no pueden llegar a la escuela, ya ni con moto se puede pasar, hablamos con Aquino (alcalde de Bernardo de Irigoyen) y primero nos dijo la semana que viene y cuando llegó el tiempo nos dijo que nos que vayamos a San Pedro, nos fuimos a San Pedro y nos dijo que no venían porque teníamos domicilio en Irigoyen y así estamos abandonados por todos lados”. La mayoría de las familias del paraje son productoras tabacaleras y el desastroso estado de los caminos les genera un verdadero perjuicio. “Hace 8 años que venimos sacando el tabaco con buey y carroza porque los camiones no pueden entrar, pero ahora ya ni con carroza se puede porque están verdaderamente intransitables”, comentó Pedro Paula.




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