POSADAS. Sin aviso, los padres de la beba mbya que fue intervenida del corazón en Corrientes y fue dada de alta del hospital de Pediatría de esta ciudad hace sólo catorce días se marcharon con su hijita de la comunidad Catupirí de San Ignacio, donde vivían. Así lo confirmó la médica que atiende en el centro de salud de la aldea al especialista a cargo de su tratamiento cardiológico, Lisandro Benmaor. “La médica estuvo en la aldea el sábado y se enteró que la beba y sus padres se habrían ido a Brasil. Ni siquiera su tío, que es promotor sanitario, tenía precisiones, si se fueron por unos días o se mudaron a otra aldea. Dijo que se fueron subrepticiamente de un día para otro”, contó a PRIMERA EDICIÓN el cardiólogo infantil. Marilina Ramona Ocampo, la pequeña que el próximo miércoles cumplirá un año, nació con Ductus, una patología cardíaca congénita que se caracteriza por una arteria que no llegó a cerrarse tras el nacimiento. En un primer momento, los padres pusieron reparos a que la beba sea operada, por lo que el caso estuvo a punto de llegar a la Justicia. Tras la cirugía en el Instituto Cardiológico de Corrientes, permaneció casi una semana internada en Posadas, donde se recuperó de una neumonía y sumó peso. Fue dada de alta el 19 de febrero. “Entró con desnutrición severa y salió bastante mejor, pero es obvio que sus padres deben continuar su tratamiento y alimentarla bien para que no esté en riesgo su vida”, advirtió Benmaor, al tiempo que precisó que la nena debe seguir además un tratamiento específico porque “si bien se corrigió el Ductus, persiste un problema en la función ventricular para lo cual está medicada”. Los padres recibieron el tratamiento específico para 20 días, por lo que -si no lo cortaron- tienen para continuar hasta este fin de semana”, indicó.





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