BUENOS AIRES (DyN-NA). El fiscal federal Gerardo Pollicita apeló ayer por “prematuro” y “precipitado” el rechazo del juez Daniel Rafecas al requerimiento fiscal en la denuncia contra la presidenta Cristina Fernández de Kirchner por supuesto encubrimiento del atentado a la Amia.“La decisión de proceder al cierre inmediato del sumario, sin realizar ninguna de las medidas que habían sido propuestas en el requerimiento de instrucción, impide contar con información esencial”, argumentó el funcionario.Para Pollicita “resulta prudente y razonable abrir la investigación propuesta por esta Fiscalía para luego poder tomar una decisión sobre el fondo del asunto con la información necesaria a tales fines”.En opinión del fiscal “una hipótesis criminal de inusitada gravedad y trascendencia institucional, como la presentada por el Dr. Nisman, demanda la realización de todos los esfuerzos posibles para intentar alcanzar la verdad real”.Recién cuando ello ocurra, prosiguió, “se podrá transmitir a la sociedad el mensaje de que las instancias judiciales intervinientes en el caso agotaron todos los recursos y herramientas disponibles para que su resolución lo sea con la mayor claridad, transparencia y equidad posibles”.Sobre la polémica en torno a la caída o no de las alertas rojas contra iraníes acusados del atentado terrorista a la Amia, Pollicita propuso que “la investigación deberá centrarse en determinar si efectivamente la Secretaría General de Interpol se encontraba facultada -sin conformidad externa- para anular las notificaciones en cuestión”. “"Y por consiguiente -añadió-, si las autoridades persas hicieron gestiones en ese sentido a partir de la ‘ayuda’ que habría significado el instrumento rubricado con el Gobierno argentino (memorándum)”. Pollicita confió que está “convencido de que en beneficio de los que aparecen mencionados en la denuncia”, es decir la Presidenta, el canciller Héctor Timerman y otros “corresponde investigar la existencia de los hechos y sus antecedentes”.“Sólo contando con los antecedentes que proporcionará una correcta investigación -llevada a cabo dentro de un proceso criminal tramitado con intervención de las partes- corresponderá decidir si es viable una imputación o si debe disponerse en cambio una desvinculación definitiva”, concluyó.El jueves pasado, Rafecas desestimó el requerimiento que había hecho Pollicita en base a la denuncia que Nisman hizo contra la Presidenta, el canciller Héctor Timerman y otros acusados de encubrimiento de los iraníes imputados del atentado a la Amia.Pollicita había imputado a la Presidenta y al resto de los acusados y solicitó unas 50 medidas para avanzar en la investigación.Ayer por la tarde Rafecas concedió el recurso de apelación y así todo terminará en manos de la Cámara Federal porteña, que será en definitiva quien deba zanjar este incidente judicial.En tanto, el Juzgado Federal N° 3 que dirige Rafecas, difundió ayer una copia del acta y de los dos documentos completos hallados en la caja fuerte del despacho del fallecido fiscal. Un documento base proponía una vía legal para obtener la extradición de los acusados iraníes: por intermedio de la Procuración General de la Nación. Nisman pretendía solicitar al Ejecutivo que requiriera al Consejo de Seguridad de la ONU que activara los mecanismos compulsivos que le confiere la Carta de Naciones Unidas y conminara a Irán a detener y extraditar a los ocho iraníes imputados en el caso Amia.Sin embargo -según el escrito- la firma del Memorándum de Entendimiento el 27 de enero de 2013 hizo cambiar la estrategia a Nisman.El fallecido fiscal dispuso la elaboración de dos documentos derivados de esa idea base, uno para el caso de que Irán ratificara el memorándum y otro para el caso de que no lo hiciera, ambos fechados en diciembre de 2014.“Compromiso, verdad y justicia”En tanto, el Gobierno nacional destacó ayer a través de una solicitada el fallo del juez Rafecas que favoreció a la Presidenta y señaló que la denuncia de Nisman por presunto encubrimiento buscaba “un efecto político desestabilizador”. Además defendió el acuerdo con Irán para avanzar en la investigación por el atentado a la Amia.“Desestimada la denuncia, queda preguntarse qué objetivos perseguía el fiscal Nisman con su denuncia plagada de contradicciones, carencia de lógica y sustento jurídico ¿Puede pensarse una hipótesis diferente que no sea la de buscar un efecto político desestabilizador?”, agregó en la solicitada.Según el Gobierno, tras el fallo de Rafecas “sólo es posible ratificar el camino trazado por el Poder Ejecutivo y el Congreso Nacional a través del memorándum de entendimiento” con Irán.Señaló que se trata de “una herramienta que permitiría interrogar a los ciudadanos iraníes acusados, y a partir de allí, llevar el caso hacia un juicio oral y público”.En el texto, titulado “compromiso, verdad y justicia”, el Gobierno difundió el fallo de Rafecas en el que “rechazó categóricamente el escrito presentado por el fiscal (Alberto Nisman) y ratificó lo que muchos especialistas de renombre sostuvieron luego de leer la denuncia con detenimiento”.Señaló que “la evidencia reunida lejos de sostener mínimamente la versión del fiscal, la desmiente de modo rotundo y lapidario”.También resaltó que el juez “presenta documentos hasta ahora desconocidos”, dos escritos “judiciales idénticos -firmados por el fallecido fiscal Nisman y fechados en los meses de diciembre de 2014 y enero de 2015- nunca presentados”.“Allí, Nisman solicitaba al Poder ejecutivo que remitiera al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas un pedido de conminación de la República de Irán a fin de que detenga y extradite a sus nacionales acusados por el atentado terrorista”. En los escritos se realizan “consideraciones sumamente positivas a la política de Estado del Gobierno nacional desde 2004 hasta la actualidad”, indicó.ImputadoPor otra parte, el jefe de área de Aduana de Ezeiza detenido el martes, fue liberado por decisión del juez federal número 1 de Lomas de Zamora, Alberto Santamarina, luego de ser indagado en la causa que investiga el seguimiento por cámaras de seguridad en Ezeiza al fiscal Nisman, el día de su regreso al país, el 12 de enero. Igualmen
te quedó imputado por los delitos de incumplimiento de los deberes de funcionario público y abuso de autoridad. El funcionario, cuya filiación no trascendió, está imputado porque su clave fue la que permitió el acceso a las imágenes de Nisman en la terminal aérea internacional que después fueron difundidas por televisión. El hombre fue detenido el martes luego de que el juez Santamarina revisara el funcionamiento del centro de comando y control en las oficinas de monitoreo de Ezeiza y determinó quiénes tenían acceso a las claves. Comprobó que, además de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, personal de Migraciones, Aduana, Asociación Nacional de Aviación Civil (Anac) y la Secretaría de Inteligencia podían acceder al dispositivo de seguridad. La actuación del magistrado se produjo luego del requerimiento de la fiscal federal de Lomas de Zamora, Patricia Cisnero, para que se abriera una investigación dirigida a determinar si Nisman había sido efectivamente seguido por las cámaras de Ezeiza. En tanto la causa continúa porque la fiscal Cisnero solicitó que se sustancien distintas y variadas medidas de prueba, entre ellas la de realizar un peritaje para saber si las imágenes que difundió el canal de noticias C5N o bien las que podría tener en su poder la Policía de Seguridad Aeroportuaria “han sido manipuladas o es fiel a las filmaciones fehacientemente obtenidas aquel día”. 1,73 gramos de alcoholEl cadáver del fiscal Alberto Nisman tenía 1,73 gramos de alcohol en el estómago, lo que indica que ingirió una bebida pocos minutos antes de su muerte, confirmaron ayer a DyN fuentes con acceso a la investigación.El dato complementa la información que trascendió la semana pasada sobre el hallazgo de alcohol en el cuerpo, pero hasta ahora no se sabía que no había llegado a metabolizarse en sangre, por lo menos no completamente.De hecho, no fue posible determinar si había alcohol en sangre, puesto que el reporte de los médicos forenses indica que el cadáver llegó con una escasa cantidad de sangre, en la que fueron halladas otras sustancias, como cafeína y restos de medicamentos (Rivotril en gotas) que consumía el fiscal.La secuencia que, por vía de hipótesis, elaboran los investigadores parece indicar que Nisman pudo haber ingerido uno o varios tragos de una bebida alcohólica, presuntamente vodka, minutos antes del disparo que causó su muerte.En el baño en el que fue hallado el cuerpo la Policía secuestró un vaso plástico transparente del que se levantaron huellas digitales, entre las que se distinguen algunas de Nisman y otras cuya identificación no puede precisarse, aunque tampoco descartarse que efectivamente sean rastros difusos del propio fiscal difunto.Una botella de vodka abierta y a medio consumir (junto con otras bebidas espirituosas) fue hallada en una mesa tipo bar hallada en el living del departamento del edificio Le Parc de Puerto Madero donde murió Nisman.




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