POSADAS. La jugada le salió mucho peor de lo que imaginaban a la “banda de los tucumanos”, el grupo delictivo que en enero pasado robó 60 mil pesos de una estación de servicios de Candelaria. En las últimas horas, la Justicia le dictó la prisión preventiva a los tres integrantes por aquel episodio, pero además les imputó el delito de “cohecho”, en razón de que en medio de la fuga intentaron “coimear” con 10 mil pesos a los policías que los detuvieron.El dato es novedoso y fue confirmado por las fuentes a PRIMERA EDICIÓN. Es que por el momento no se había conocido en detalle el momento de la detención de Ricardo Gómez (33), Patricio Tévez (22) y Sebastián Carrazán (33), quienes son acusados por las autoridades de intentar “comprar” a los uniformados para escapar de la Justicia.Todo comenzó entre las 12.30 y las 13 del domingo 18 de enero de este año. Siempre según el expediente, a esa hora Gómez, Tévez (ambos oriundos de Tucumán) y Carrazán -con domicilio en Rosario- arribaron a la estación de servicios YPF de ruta nacional 12 y provincial 204, en el acceso a Candelaria.Los sospechosos no utilizaron la violencia para hacerse de la caja registradora, sino que “entretuvieron” a la empleada de 21 años y en un momento de distracción se hicieron con el macizo y 59.800 pesos de la recaudación. Con el botín, escaparon en una Peugeot Partner blanca que -según luego se supo- tenía pedido de captura por robo en Tucumán.La joven tardó poco tiempo en darse cuenta de lo que había sucedido, dio aviso a la Policía y brindó los datos del vehículo de los ladrones. La información enseguida “copó” la red de comunicaciones de la fuerza provincial.La historia tendría un segundo capítulo recién a 20 kilómetros, en la avenida Tulo Llamosas (exruta nacional 12) y Juan Domingo Perón, en Miguel Lanús, sobre el principal acceso a la capital provincial.El móvil 3-377 de la Dirección General de Seguridad Vial y Turismo a cargo de dos suboficiales realizaba controles en el lugar cuando divisó la Partner. Se inició entonces una breve persecución que acabó a casi dos kilómetros, en Llamosas y Las Palmeras. Los policías cerraron el paso del utilitario, se bajaron y dieron la voz de alto. Arma en mano y con la cautela del caso, se acercaron para identificar a los forajidos. Y la “propuesta indecente” no se hizo esperar. “¡Pará! ¡Pará! Acá llevamos mucha plata, te ofrecemos 10 mil, si te hace falta, y nosotros seguimos”, fue el pedido desesperado del conductor del rodado.Los dos suboficiales no se dejaron tentar y dieron el ejemplo. De manera automática descartaron la “oferta” y, fieles a su responsabilidad para con la sociedad, procedieron a la inmediata detención del trío. En la camioneta encontraron los 59.800 pesos y la caja registradora robada en Candelaria.Esas pruebas fueron determinantes para que el magistrado César Yaya, al frente del Juzgado de Instrucción 2 de Posadas, le dictara la prisión preventiva al trío, que ahora quedó formalmente acusado de los delitos de “hurto, encubrimiento y cohecho”. Así las cosas, deberán responder por alzarse con el dinero e intentar escapar. Y también por el intento frustrado de corromper al largo brazo de la ley.





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