SAN VICENTE. La historia había comenzado el domingo 28 de diciembre de 2014 en Córdoba, cuando Juan Sebastián Perna (34) decidió escapar de Córdoba con su bebé de ocho meses tras robárselo a una hermana de su ex, la mujer que lo denunció reiteradas veces por violencia de género. Antes de irse, les dijo que nunca volverían a verlo y amenazó con matarlo y quitarse la vida.Afortunadamente, la trama tuvo un final feliz para el pequeño, que apareció ayer de madrugada al norte de San Vicente, donde fue rescatado por autoridades cordobesas y de la provincia. En ese mismo lugar su padre, que utilizó al pequeño como escudo humano ante la irrupción de los policías, finalmente quedó detenido.Según informó el portal del diario “La Voz del Interior”, aquella tarde de diciembre Perna partió con destino desconocido desde Alta Córdoba. Efectivos de la División Búsqueda de Personas de la Policía cordobesa enseguida iniciaron una investigación, ante la angustia de la madre y los familiares del pequeño.Después de recibir múltiples pistas, tomaron conocimiento de que Perna había sido visto junto a su hijo en la ciudad cordobesa de San Francisco, en el límite con la provincia de Santa Fe. Enseguida los uniformados llegaron a la capital santafesina. Allí descubrieron que el hombre había tomado un colectivo con destino a Misiones.De la investigación surgieron entonces dos potenciales lugares en los que Perna podría ocultarse, Posadas y San Vicente, en virtud de que tenía conocidos en las dos ciudades. Mediante un rastreo satelital de sus últimas comunicaciones, confirmaron que el sujeto más buscado estaba en el noreste de la provincia.Oculto en MisionesPRIMERA EDICIÓN pudo saber que los policías cordobeses arribaron alrededor de las 18 del último viernes a la Unidad Regional VIII de la Policía de Misiones, con asiento en San Vicente. Tras las actuaciones judiciales de rigor, comenzó a diagramarse entonces el operativo de búsqueda y detención.El trabajo de los hombres de las comisarías Primera y Segunda, de Investigaciones y del Comando de la UR-VIII, al mando del comisario mayor Omar Lorenzo, permitió ubicar a Perna en una casilla humilde del barrio Las Quintas, unos dos kilómetros al norte del casco urbano de San Vicente.Los investigadores realizaron entonces una extensa vigilancia encubierta en la zona hasta cerca de las 5 de ayer, cuando finalmente decidieron tomar por asalto el lugar. La estrategia era riesgosa, pero no había chances: el prófugo era peligroso y había amenazado con acabar con la vida del bebé.En colaboración con sus pares cordobeses, los efectivos misioneros irrumpieron en la escena y sorprendieron al hombre mientras descansaba. Perna atinó a utilizar a su propio hijo como escudo humano. Incluso se resistió a entregarlo, pero los policías lo rodearon y literalmente le extrajeron al pequeño de sus brazos.El bebé fue inmediatamente sometido a pericias médicas, que confirmaron que no sufrió lesiones y que su estado de salud es óptimo. Quedó al cuidado de especialistas de la Policía de Córdoba, que en las próximas horas iniciarán el regreso a aquella provincia.También Perna volverá a Córdoba, pero con esposas. Terminó detenido en la Unidad de Traslado y Custodia, emplazada en la comisaría Segunda de San Vicente. Tras los trámites de rigor iba a ser entregado a la Justicia cordobesa, que le imputa los delitos de “amenazas e impedimento de contacto agravado”. Fue el final del camino para él, afortunadamente, con salud para el pequeño, que hoy podría reencontrarse con su madre.




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