SAN VICENTE. En esta ciudad, los empresarios buscaron una forma de mantener el valor de sus bienes sin tener que recurrir a la cotización del dólar o a los índices del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec): usan el valor de la bolsa de cemento como unidad fija para la tasación de tierras, la compra de vehículos y la contratación de trabajos, entre otros. La práctica comenzó en una inmobiliaria sanvicentina y ahora se extendió a toda la zona del Alto Uruguay, incluso a otras ciudades de la provincia. La empresaria Margarita Carlotto empezó a utilizar el precio de la bolsa de cemento como una unidad fija para determinar el precio de la tierra hace unos cinco años. “El cemento es el que determina el costo de la construcción y es lo más estable que hay en el mercado con respecto a la inflación. Lo comenzamos a utilizar en la inmobiliaria porque mucha gente no quería vender sus tierras por miedo a perder dinero con la inflación. Pudimos haber tomado el hierro, por ejemplo, pero su precio se altera con los cambios en la economía, lo mismo pasa con otras cosas. Con el cemento, no”, explicó a PRIMERA EDICIÓN.Los municipios toman el precio de la nafta súper como una unidad fija para establecer multas o costos de servicios. Pero el combustible tuvo mucha variante en el precio en la ultima década: pasó de tener un costo muy bajo a ser el más alto de la región. VolanteSegún Carlotto, “tomarlo como una referencia de precio es también fijar una regla para las dos partes que intervienen en la operación comercial. Uno tiene que tomar un comercio determinado y una marca comercial determinada de cemento para referenciarse. Yo tengo una casa a la cual le consulto y me dan los precios actualizados. Además, tiene que ser el precio de la lista de mostrador y al minorista. No se puede jugar con el precio del cemento si se compra por mayor o cambiar de comercio y de marca”, precisó la empresaria.Hace un poco más de un año, la empresaria sacó un volante donde informaba a la población en general del costo de las tierras, según ella “para que no le paguen cualquier miseria al colono por su chacra. Yo peleo al colono para que no malvenda su tierra. Viene gente de afuera y le paga lo que quiere”, expresó indignada. En este panfletito figura el precio que tiene de venta de la hectárea en cantidad de bolsas de cemento. Esto está sujeto a la calidad de la tierra y a los bienes que hay en ella.La empresaria aseguró que “el sistema es simple: tasamos el inmueble en valor de la cantidad de bolsas de cementos y luego se actualiza la operación. Esto también es muy útil para la venta en cuotas. Si un terreno vale cien bolsas de cemento, para dar un ejemplo, cada mes que viene y cancela una cuota se le toma con el precio actualizado del cemento. El vendedor se asegura de que no se desvalorizó su dinero. Lo mismo hacemos con los que contratan trabajo. Para construir una casa se puede poner el valor en cantidad de bolsas de cemento y cada vez que se hace un pago, descontar en bolsas de cemento”, ejemplificó.Para Margarita Carlotto, este sistema le permitió tener el precio actualizado de los alquileres y los valores de las tierras para que no tengan pérdidas sus clientes. Al respecto, la impulsora de la nueva medida dijo que “la gente acepta este sistema, por eso lo sigo utilizando. En la zona del Alto Uruguay se comenzó a utilizar y tengo referencia de que en alguna otra ciudad de Misiones también lo están haciendo. Yo lo recomiendo a todos los que lo quieren usar, es una forma de mantener el valor de las cosas en la economía que estamos pasando estos últimos años. Les garantizo que nadie pierde”, finalizó.




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