ATENAS, Grecia (Agencias y diarios digitales). Los griegos acuden hoy a las urnas para unas elecciones cruciales, con los ojos de Europa puestos en Alexis Tsipras, el líder de la formación izquierdista radical dada como clara favorita, Syriza, ya que no paró de subir en todos los últimos sondeos.La incógnita en estos momentos no parece ser si Syriza saldrá vencedora -ya que su ventaja sobre el partido conservador Nueva Democracia, del actual premier Antonis Samaras, no ha hecho más que crecer- sino si contará o no con la mayoría absoluta que Tsipras pedía para formar un gobierno unitario.Las últimas encuestas de opinión dan a Syriza entre cinco y diez puntos más que Nueva Democracia, si bien el porcentaje de indecisos sigue siendo alto, entre el 9 y el 18%. En Grecia el voto es obligatorio y la participación suele ser elevada.Samaras arremetió contra Syriza, acusándolo de querer sacar al país del euro, para convertirlo en otra “Venezuela o Corea del Norte”, y alertando sobre los riesgos para la economía que puede suponer la victoria de Tsipras.El joven líder izquierdista, por su parte, quiere renegociar la deuda y, aunque aseguró que si gana las elecciones su gobierno “respetará las obligaciones que derivan de la participación de Grecia en las instituciones europeas”, también anunció que no reconocerá los pactos firmados por su predecesor.“La austeridad no forma parte de los tratados de fundación de la Unión Europea”, indicó, dejando clara su intención de terminar con la política de ahorro en Grecia, país objeto de sucesivos rescates por parte de Bruselas.“El miedo se acabó, el domingo escribiremos la Historia, Grecia y Europa cambian, no pasamos de página, cambiamos de era”, sostuvo Tsipras.Para el futuro de Grecia, y sus relaciones con sus socios europeos, será decisivo también el partido que logre el tercer puesto: un lugar que se disputan el partido centrista To Potami (El Río), fundado el año pasado y encabezado por un mediático periodista; los socialistas del Pasok, otrora partido poderoso ahora en declive; los filo-nazis de Amanecer Dorada, partido xenófobo que quiere expulsar a los inmigrantes del país, y los comunistas de KKE, que defienden la salida de Grecia de la zona euro.Y es justamente el debate sobre si estar dentro o fuera de Europa el que monopolizó la atención de la campaña. Samaras, actual jefe de gobierno que negoció con la troika de acreedores la deuda, aseguró que si Syriza gana, Grecia deberá pedir un nuevo rescate o salir del euro.Las instituciones europeas no apoyaron a ninguno de los candidatos, lanzando en los últimos días mensajes más bien genéricos, destinados al futuro jefe de gobierno que, dijeron, deberá respetar los compromisos y seguir con las reformas.





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