POSADAS. Olas de calor o tormentas eléctricas. No importa con cuál de estas dos condiciones meteorológicas se encuentre la ciudad, pero en ambos casos, desde fines del año pasado y en el inicio de este, tanto el calor como las lluvias han ocasionado múltiples complicaciones al empresariado y al comercio local por causa de los cortes de energía. La situación fue notoria para el sector que trabaja brindando servicios al turismo. “Si los cortes de luz ocurrieran en un aserradero, paran las máquinas; pero nosotros tenemos a los huéspedes y, sin energía, ¿cómo hacemos para que se sientan confortables?”, se preguntó el actual presidente de la Asociación Misionera de Hoteles, Bares, Restaurantes y Afines (Amhbra), Martín Oria. Lo cierto es que el recambio de quincena, que ya marcó un 70% de ocupación hotelera según datos municipales, y tal y como se viene comportando el estado del tiempo, ya parece una especie de espada de Damocles, al menos para los rubros que más perjuicio económico tienen cuando se ocasionan los cortes de luz. Si bien es cierto que el tema no es nada nuevo, y de hecho ha habido en años anteriores discusiones y debates en torno a cómo hay que trabajar a futuro en relación a ello, no existen grandes acuerdos generales, pero sí es notable cómo ha crecido la inversión en grupos electrógenos, que dejó de ser un lujo que podían darse unos pocos. Para el presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Posadas, Nicolás Trevisan, la cuestión es sencilla y muy compleja a la vez, porque “en materia del uso de energía en nuestra provincia debe darse una discusión de fondo que permita planificar en el largo plazo, porque, de colapsar el sistema, ninguna solución será inmediata”, confió a PRIMERA EDICIÓN. “Habrá que tener un plan de racionalización de energía que permita seguir funcionando y de búsqueda de fuentes suficientes de energía alternativa. Y si se decide avanzar con mas represas, éstas no representan solución inmediata a los cortes, porque llevarían varios años de construcción. Lo que es un hecho es que el sistema está al límite de su capacidad y es muy importante que este debate se dé”, planteó Oria. Una inversión de más de 500 mil pesos Para comprar un generador que pueda brindar energía suficiente para un hotel de grandes dimensiones, hay que pensar en una inversión mínima de 500 mil pesos hacia arriba. Algunos establecimientos pueden darse el lujo de incorporarlos y otros no.De hecho Martín Oria, de Amhbra, explicó que “cuando los bancos nos permiten contar con ese dinero, generalmente los empresarios más chicos optan por invertir en comprar camas, para agrandar las instalaciones y otros requerimientos de la actividad. Es decir, se trata de remarla. Algunos hoteles están con grupos electrógenos, pero hubo otros que en estas tormentas recientes estaban sin energía por varios días y para colmo con la ocupación a pleno. Tras nuestro sondeo, hemos sido informados de que todos sufrieron cortes, así como los sufrió la ciudadanía en general por caídas de tendido eléctrico o salida de servicio de transformadores y líneas de alta tensión. Si bien no hemos tenido todavía las olas de calor de años anteriores, ahora nos matan las tormentas, que son de considerable intensidad, lo cual a mi modo de ver hay que ir pensando en tener grupos electrógenos sí o sí”, insistió. Dependiendo de la capacidad requerida, los generadores se consiguen desde los 20 mil pesos. La buena cara al “maltiempo” La ola de calor y de tormentas que se instaló actualmente sobre la región se originó por lo menos en 52 localidades argentinas, por lo que puede pasar a ser récord una vez que termine y se efectúen las mediciones correspondientes. Mediciones que también obligarán a repensar cómo garantizar el servicio energético en los sectores económicos que más dependen de la electricidad. Para tener un panorama: el aire de los shoppings, supermercados, cines y hoteles y otros espacios de alojamiento para los turistas y vecinos funcionan a razón del suministro de luz. En Posadas en particular todavía no hubo manifestaciones recientes, pero al menos entre los comerciantes se trató de poner “buena cara al mal tiempo” para hallar soluciones a través de grupos electrógenos económicos en el mercado, que en cualquier caso sólo sirven para breves períodos de corte, porque generalmente los grupos comprados por pequeños comercios alcanzan para pocos artefactos. El gerente de la empresa de taxis y remises Telecar, Daniel Miranda, explicó recientemente a este diario cómo ajustan ellos el servicio cuando no tienen energía por causa del mal estado del tiempo: “La empresa cuenta con una antena de 50 metros y por las tormentas que se desatan en esta parte de la provincia, sí o sí atraen los rayos y se nos corta la luz. Se nos cortan las comunicaciones y las computadoras, lo cual nos trae un gran perjuicio. Esto nos obligó a realizar una inversión importante en un buen grupo electrógeno, para cubrir todas nuestras necesidades de la empresa. De no tenerlo, estaríamos en el horno”, graficó Miranda. Contó que estos días de intenso calor seguidos de intensas lluvias “tuvimos un gasto enorme de combustible para los transformadores, pero se prioriza el servicio a los clientes”. El presidente de la Cámara de Comercio sintetizó, en tanto: “Este verano los cortes de luz en zonas comerciales de Posadas, tanto del microcentro como de las principales avenidas, fueron un problema y en muchos casos una solución parcial fue recurrir al grupo electrógeno”.





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