POSADAS. El director de la Red de Traslados y Emergencias de la provincia, Martín Cesino, reveló que a diario unas veinte personas son atendidas por sufrir golpes de calor y recomendó a los familiares y amigos estar pendientes de los adultos mayores, porque son los que más lo padecen. El calor que reina en nuestra provincia, y la mala o nula hidratación, hace que “muchas veces tengamos que atender a personas con problemas derivados del clima, por lo general son los golpes de calor los que más afectan a la gente”, reveló el médico a cargo del sistema de traslados de Salud Pública provincial. Cesino confirmó a PRIMERA EDICIÓN que, en su mayoría, fueron los adultos mayores quienes sufrieron las consecuencias del calor que asuela la región. “Pero también tuvimos varios casos de niños con esta afectación”, aseguró. “Hay personas que quizás no tienen un golpe de calor, pero al tener una patología de base, más el intenso calor y la variación del cuerpo de entrar a lugares fríos (por el uso de aire acondicionado), produce que tengan alguna descompensación”, dijo.Sin embargo, no es la única patología que afecta en este verano a la sociedad misionera, sino que Cesino también reveló que hubo casos de niños con cuadros gripales, y en menor medida, intoxicación y quemaduras. En este último caso, el médico indicó que “se debe tomar conciencia de que no deben poner cremas solares a los bebés menores de dos años”. “Hemos tenido casos de niños quemados por el mal uso de las cremas solares, pues éstas no son recomendadas para ellos salvo prescripción médica. La piel no está bien desarrollada y con la exposición a los rayos ultravioletas sufren quemaduras, que pueden llegar a ser muy graves”, comentó Cesino. Prevención“Para evitar los golpes de calor hay que consumir mucho líquido, preferentemente agua fresca durante todo el día, aún si no se tiene sed. Puede ser agua corriente, mineral y si es de pozo, hervida o con una gotita de lavandina”, aseguró el médico, quien añadió que en los casos de atención por esta patología, “la mayoría se dio en el casco céntrico y en personas mayores. Entre dos a tres veces por día debemos intervenir en estas emergencias”. “Las salidas son en los hogares o en la vía pública, en estos últimos se dan muchos casos de personas descompensadas en una plaza y en los bancos”, aseguró. Y recomendó que “lo primero que se debe hacer con una persona descompensada, mareada o desmayada, es llevarla a un lugar fresco, resguardarla de los rayos del sol, aflojar la ropa que tiene, sentarla, darle agua y mojarle la frente hasta que llegue el servicio 107”. El médico dijo que no se debe rodear a las personas descompensadas, porque “siempre pasa que se quedan todos mirando y no dejan circular el aire, eso está mal, le hace peor. Tampoco hay que darles medicamentos, ni nada de líquidos azucarados, solamente agua. Y esto es algo que pocas personas lo hacen, por eso insistimos en cada curso o capacitación sobre este procedimiento”. “Todas las personas deben tener cuidados, especialmente los niños menores de seis años, los adultos mayores y quienes tengan una patología de base, es decir que sean hipertensos, diabéticos, oncológicos. En estas personas se pueden acrecentar los síntomas como la fiebre, mareos, decaimiento, que provoca la deshidratación, por eso es muy importante tomar mucha agua (de uno a tres litros), jugos naturales y consumo de frutas como ser naranja, ananá, sandía. Además evitar infusiones calientes, bebidas alcohólicas y aquellas que son muy azucaradas”, aseguró. “A los menores de seis meses, la madre debe ofrecerle el pecho con más frecuencia que la habitual y a los niños mayores de seis años, aunque no lo pidan, ofrecerles bebidas en forma constante”, indicó Cesino. En este sentido, el médico también señaló que ya hubo varios casos de pequeños con cuadros gripales graves y en menor medida, intoxicación. “Hay algo que cambió bastante en los padres y es la prevención de las infecciones. Ahora, ante la primera aparición de temperatura alta ya concurren a los Centros de Salud (Caps) o al hospital de Pediatría y eso es esencial para una mejor y más rápida atención”, consignó. SíntomasEntre los síntomas de esta patología, el paciente puede presentar fiebre, sensación de calor sofocante, dolor de estómago, falta de apetito y náuseas, dolor de cabeza, mareos e incluso desmayo. Y en los bebés, también puede observarse la piel irritada por la transpiración en el cuello, pecho, axilas, pliegues del codo y en la zona del pañal, irritabilidad y llanto.





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