POSADAS. El deficiente servicio de agua y la falta de luz son una realidad con la que conviven más de 220 familias del barrio Néstor Kirchner, ubicado en la zona cercana a San Isidro. A lo que se suma el intenso calor que caracteriza a la provincia provocando inconvenientes a muchas familias del lugar.La situación “no es nueva”, según comentó a PRIMERA EDICIÓN Joaquín Quiroga, presidente del barrio. “Vivir en estas condiciones se torna cada vez más complicado, apenas sopla un viento nos quedamos sin luz, sin agua y sin líneas de colectivos, lo que significa que los vecinos tengan que caminar más de treinta cuadras para llegar hasta la ruta”, explicó el joven dirigente.Quiroga agregó que “no sólo sufrimos nosotros, sino que en el ingreso del barrio hay unas casas muy humildes que tampoco tenían luz, en ese lugar residen más de setenta familias. Estamos realmente preocupados por los niños, las personas ancianas y las embarazadas. Es muy desesperante, porque son los que más sufren. Lo que necesitamos es que las autoridades nos reparen y que sea seguro, no que con cada lluvia que venga no tengamos luz y a través de eso no poseamos agua”. “Todos los veranos sufrimos el mismo problema si bien después de pasar varios días con este problema ayer (por martes) conectaron la luz, pero lo que pedimos es que sean conexiones seguras y no cada vez que llueve tengamos que padecer esta problemática”, agregó. Muchos de los vecinos tienen que ir a casas ajenas. “Hay personas enfermas y se agrava mucho más, además no contamos con algún centro de salud en el barrio”, detalló. Finalmente pidió “que nos traten como a personas, que no hagan como que no existimos. Hacen de cuenta que nos sacaron de una villa y nos depositaron acá. Esto, en este estado, en una villa pero más moderna. La luz, el agua, los colectivos, son todos precarios y escasos”, aseguró.





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