BUENOS AIRES (NA). El gerente de la Cámara de Importadores de Argentina (Cira), Miguel Ponce, aseguró que hubo un proceso de “restricción total de divisas” entre el 20 de diciembre y el 5 de enero para las empresas que traen productos desde el exterior, lo que explicaría la escasez en algunos sectores como el de los tampones. Dijo que en todo ese tiempo, los importadores de productos no pudieron efectuar pagos, por lo que la escasez de algunos artículos podría deberse a esa situación aunque el Gobierno asegure que los problemas surgieron por problemas de logística de las principales distribuidoras. Ponce precisó que la escasez de tampones descartables para el uso de las mujeres comenzó a fines de noviembre en Córdoba y luego se generalizó en el resto del país con la llegada del verano y el inicio de la temporada de piletas, lo que produce un aumento considerable de la demanda. “Cuando las cordobesas comenzaron a denunciarlo, desde las fábricas de autos nos reportaban en paralelo que tenían 9.500 autos a medio terminar por la falta de insumos”, dijo Ponce en declaraciones a radio Mitre al explicar que la crisis afecta a varios sectores. El dirigente empresario contó que la Cámara recibe habitualmente llamados de consumidores que no encuentran determinados productores, de las comisiones internas que denuncian la paralización de líneas de producción y de las propias empresas que no pueden importar insumos. “La situación es proporcional al nivel de endeudamiento, porque el Banco Central debe a las empresas entre 5.200 y 5.500 millones de dólares por importaciones que ya fueron efectuadas pero no abonadas”, dijo Ponce. Indicó que el 50% de esa deuda corresponde a la industria automotriz, el 25% al entramado industrial y de armaduría de Tierra del Fuego y el resto se divide entre los otros rubros. El dirigente estimó que el Gobierno aumentará la cesión de dólares de 100 millones a 150 millones mensuales a las automotrices, después de que a Tierra del Fuego ya le incrementaron de 120 a 180 millones de dólares por mes.“Es absolutamente falso”El presidente del Banco Central, Alejandro Vanoli, negó que existan restricciones para el acceso de los importadores a los dólares destinados al pago de compras de insumos y productos en el exterior. Vanoli también rechazó que la autoridad monetaria conserve una deuda de entre 5.200 y 5.500 millones de dólares con automotrices, fábricas de Tierra del Fuego y otros rubros de la actividad económica por importaciones que ya fueron efectuadas pero no abonadas.“Es absolutamente falso que no hayamos autorizado pagos de operaciones de importación entre el 20 de diciembre y el 5 de enero como afirmó Ponce, ya que en ese lapso autorizamos 1.334 millones dólares a esos fines”, dijo el banquero. Vanoli resaltó que él no suele “entrar en este tipo de polémicas”, pero aclaró que le causaron “particular indignación” los dichos de Miguel Ponce ya que en ese período caracterizado por una cantidad menor de días hábiles se informaron las autorizaciones de los pagos.El 22 de diciembre se pagaron 338 millones dólares; el 23, unos 279 millones; el 24, 56 millones; el 30, 97 millones y el 2 de enero, 102 millones, como parte de los 1.334 millones autorizados en el período aludido.“Hay cosas que son opinables y las respeto, pero estas afirmaciones falsas tratan de crear un clima que pretende instalar que el Banco Central tiene deuda, que no cumple”, se quejó el banquero. Tampones: “operación político-comercial”El secretario de Comercio, Augusto Costa, sostuvo que la falta de tampones fue “inducida por una operación mediática”, a partir de “una mezcla de operaciones políticas y comerciales”.Para el funcionario, “este es un tema llamativo. Lo que pasó es que, por un lado, me parece una operación de prensa que intenta deslegitimar el sistema de administración del comercio exterior que gestiona el Gobierno”.“Las que tienen que dar explicaciones sobre el tema son las empresas”, enfatizó Costa.Además, dijo que “cuando develamos este problema, las tres empresas que producen me dijeron que tienen problemas y faltante por cuestiones de logística, que no tenían que ver con trabas a las importaciones”.“Entonces, que llamen a Kimberly Clark y Johnson & Johnson para tranquilizar a la gente”, añadió.A su criterio, “hay algunos irresponsables que también dicen que faltan jeringas, vacunas y después los laboratorios tienen que salir a desmentirlo”.“Que hagan operaciones de un producto sofisticado no importa, pero cuando ya angustia a la gente es otra cosa”, aseguró.




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