BUENOS AIRES (NA). El economista heterodoxo Abraham Gak consideró que el principal problema del país “no es la negociación con los fondos buitres”, sino la inversión “para garantizar el crecimiento”, y dijo que el 2015 será similar al 2014 con un aumento de la actividad económica cercano al 2%.“Creo que vamos a tener un proceso mejor al del 2014, aunque sin variantes muy importantes y con la incógnita de que en qué medida la contienda política de este año, que parece que será sumamente agresiva, pueda afectar la economía aunque yo creo que eso no pasará”, señaló.Gak consideró que “el principal problema para la economía de este año será el de la inversión, y habrá que ver en qué medida se puede conseguir aumentarla para garantizar el proceso de crecimiento”.“En materia de actividad no me hago ilusiones extremas, porque va a depender de la inversión, aunque creo que vamos a tener un año similar al que pasó con un aumento de entre 1 o 2% en el nivel de actividad, es decir similar a la que tenemos ahora, aunque con una leve suba”.En declaraciones a NA, Gak sostuvo que en materia de comercio exterior “habrá tranquilidad, por la baja del petróleo va a incidir favorablemente en la balanza de pagos, porque disminuirá el gasto energético y además tenemos un aumento del 20% en la cosecha”.Señaló que la balanza comercial “tendrá pocos cambios y no será muy diferente al nivel de superávit del año pasado”.Gak sostuvo que “el consumo está creciendo, y se mantendrá el año próximo, el acuerdo de algunas paritarias en la provincia de Buenos Aires, es un porcentaje indicativo de como cerrarán las negociaciones nacionales”.Al considerar el nivel de precios Gak, uno de los fundadores del Grupo Fénix, que reúne a los economistas más próximos al Gobierno, dijo que “el proceso inflacionario se está desacelerando y los precios seguirán descendiendo, pero muy lentamente, de manera que en este aspecto tendremos una mejor situación que la del año pasado”.Gak sostuvo que la negociación con los fondos buitres “no es el gran tema económico para este año y creo que en ese sector no tenemos un problema para la economía”.“Sé que esto me diferencia de muchos economistas, pero considero que la Argentina va a negociar pero desde una posición cómoda, así que veo que la negociación va a ser larga, porque los acreedores también están esperando que pasará en las elecciones”.El economista consideró que “si la Argentina negocia lo hará sobre las bases ya conocidas del canje y no con un solo fondo sino con el conjunto del 7% que no entraron al canje”.Consideró que en el tema de vencimientos de deuda externa “no son cifras tan tremendas, teniendo en cuenta la capacidad de pago de la Argentina”.Calculó que la actual diferencia entre el valor nominal y la que podría recibir como pago los acreedores “anda en el 20% y si Argentina ofrece una tasa cercana al 4%, cuando en el mundo ronda el medio punto o el 1%, no es una oferta para despreciar”.“Por supuesto que hay que descontar totalmente un pago al contado porque eso sería una locura, pero sí hay que tener en cuenta la tasa de interés y el plazo que se renegociará que son importantes”.Consideró que los pagos de deuda para este año “no son preocupantes” y que “el acercamiento a Rusia y China, garantizará el financiamiento de las grandes obras, y después el Estado tendrá que seguir invirtiendo para garantizar el nivel de actividad”.





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