OBERÁ. En un rápido accionar ocurrido el pasado sábado, los efectivos recuperaron dos motocicletas que fueron denunciadas como robadas. Lo curioso del hecho es que los delincuentes intentaron ocultar los rodados en insólitos lugares, como ser el cauce de un arroyo. Todo comenzó al producirse en Oberá una seguidilla de robos de motos. Esto alertó a efectivos del Comando Radioeléctrico dependientes de la Unidad Regional II de esa localidad, quienes iniciaron una investigación. Los hechos delictivos que se habían registrado en los últimos días hacen suponer a la Policía que puede tratarse de una banda que opera en la zona y se dedica al robo de motocicletas.Los uniformados estaban tras el rastro de una Honda 125 cc. que fue sustraída en el barrio Lindstrom, como así también de una Motomel de 150 cc., que fue robada en el barrio Caballeriza de Oberá (en ambos casos con el mismo modus operandi). Los agentes del Comando Radioeléctrico realizaron trabajos de rastrillajes por distintos puntos de la ciudad logrando ubicar la Honda 125, arrojada sobre el cauce de un arroyo de la avenida Las Américas. Al parecer el ladrón dejó abandonado el vehículo al verse rodeado por la Policía. Mientras tanto, la otra moto fue hallada oculta en un monte ubicado entre las calles Los Andes y Noruega. Posteriormente se procedió al secuestro de los vehículos. Ambos rodados fueron llevados a la sede policial donde fueron reconocidos por sus propietarios. Por el gran número de motocicletas que fueron sustraídas y recuperadas en los últimos días, la Policía no descarta que se trataría de una banda que opera en la zona centro y se especializa en el robo de éstas. Desde la fuerza indicaron que este tipo de gavillas por lo general desguaza las motos con el objetivo de comercializar sus partes a un costo irrisorio.




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