POSADAS. La Justicia dio lugar al pedido de la defensa de Diego Eduardo Méndez (25), acusado de matar a golpes a su hija de cinco años porque no lo dejaba dormir, por lo que en las próximas semanas será sometido a pericias psicológicas a los fines de establecer cuál es el grado de imputabilidad por el que debe responder.Las fuentes confirmaron el dato a PRIMERA EDICIÓN, tras lo cual explicaron que dichos estudios psicológicos y psiquiátricos estarán a cargo de especialistas del Cuerpo Médico Forense del Poder Judicial de la provincia.La resolución fue adoptada por el Tribunal Penal 2 en virtud de lo solicitado días atrás por el letrado Eduardo Paredes, abogado defensor del imputado, quien mediante dichos análisis busca establecer el grado de responsabilidad penal que le puede caber a su pupilo. En otras palabras, si comprendía o no las consecuencias de su accionar.Por el momento Méndez permanece acusado de los delitos de “homicidio calificado por el vínculo en concurso real, con abuso sexual con acceso carnal calificado por el vínculo y abuso sexual con acceso carnal calificado por la situación de convivencia preexistente”. Es que según la instrucción, además del homicidio, Méndez también abusaba de la pequeña y de otros tres de sus hermanitos.En base a lo que determinen los médicos, Méndez podrá ser conducido a juicio o quizás sea sometido a tratamiento psicológico, seguramente bajo reclusión. Habrá que esperar los resultados.El hecho que desnudó el horror sucedió en la mañana del miércoles 19 de enero de 2011 y destapó una verdadera pesadilla por la que pasaban Agustina, la víctima fatal, sus hermanitos -de siete, ocho y nueve años- y la madre de ellos, concubina de Méndez.En la casa del barrio “Los Trillitos”, el acusado dormía cuando a primera hora de la mañana -entre las 7 y las 8- su hija, con la inocencia de sus cinco años, lo despertó.Enfurecido, el joven se levantó y comenzó a golpear salvajemente una vez más a la menor. Luego, la ahorcó con sus propias manos y le provocó la muerte. Después escapó a la carrera.La madre de Agustina regresó al barrio alrededor de las 10 en un micro del transporte urbano de pasajeros. Debido a las pesadas bolsas que llevaba, se bajó con dificultad, detuvo su marcha en el acceso al pasillo que lleva a su casa y le pidió a su hijo que vaya a la vivienda y pida por ayuda a Méndez.En ese momento, todo salió a la luz. El pequeño regresó corriendo y le contó a su madre que había encontrado tirada en el patio a Agustina, con sangre en la nariz y rastros de haber sido golpeada ferozmente.La Policía inició entonces la búsqueda del sospechoso, quien fue apresado en horas de la tarde en inmediaciones de Jauretche y Quaranta, cuando caminaba en dirección al oeste.De la investigación realizada por la instrucción se supo, entre otras cosas, que Méndez sometía a abusos sexuales a los pequeños. Pero además, se confirmó mediante exámenes genéticos que Agustina, la pequeña a la que mató a golpes, era sangre de su sangre.El imputado debía responder en el banquillo de los acusados del Tribunal Penal 2 de Posadas desde el 11 de noviembre del año pasado, pero en virtud de un pedido de la defensa el debate oral debió postergarse hasta nueva fecha. Ahora habrá que esperar por los resultados para saber sobre su futuro.




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