POSADAS. El eje de la cuestión pasa principalmente por la confesión de uno de los acusados. Más allá de que luego de esa indagatoria Christian Marcelo Pacheco (41) aseguró haber hablado por presiones de la Policía, para los jueces del Tribunal Penal 2 no quedó lugar a dudas de que se trató de un testimonio voluntario. Por eso es que, junto a los indicios aportados por los testigos a lo largo del debate, finalmente recayeron quince años de condena para él y para Damián Antonio Méndez (51), acusados del crimen de Jorge Oscar “Kuki” Barruffaldi (57) como partícipes primarios.Así se supo ayer por la mañana una vez que los fundamentos adoptados por los jueces Marcela Leiva, César Yaya y Fernando Verón se hicieron públicos en el recinto de la calle San Martín al 1400 de Posadas. PRIMERA EDICIÓN tuvo acceso al documento, en el que los jueces detallaron el porqué de la sentencia que se conoció en la tarde del viernes 12 de diciembre de 2014.Confesión e indiciosConsta en el expediente que, tras su detención, Pacheco confesó ante la instrucción de la causa que conocía a Méndez del barrio Tiro Federal y que este le había insistido para que le brindara información sobre Barruffaldi, en virtud de que él era cercano a la víctima.Pacheco reconoció entonces que le brindó datos de importancia a Méndez y que éste, un día, lo llamó a su casa y le presentó a los dos hombres que “harían el trabajo”. Cerca del mediodía del 30 de junio de 2003, “Kuki” apareció asesinado en su vivienda de avenida Rademacher al 3400 de Posadas. Había sido un intento de robo, según surgió de la investigación.Después de eso, Pacheco confesó que volvió a cruzarse varias veces con Méndez, quien le dijo que “el viejo se retobó” y que a aquella pareja de ladrones “se les había ido la mano”. No obstante, le aseguró que nada les pasaría a ellos.Esa confesión fue realizada el miércoles 3 de septiembre de 2003 pero, meses después, Pacheco cambió de abogado, pidió ampliación de indagatoria y aseguró que había dicho esas cosas porque fue víctima de apremios por parte de efectivos de Investigaciones de la Policía.Al respecto, los jueces consideraron que aquel primer testimonio resultó verosímil, pero no así el segundo, en virtud de que fue realizado en un juzgado, ante un juez y con su defensor particular, quien jamás denunció dichos tormentos.“Cuando el imputado presta su declaración indagatoria, la realiza en sede judicial, rodeado de las formalidades legales y con la presencia del juez de instrucción actuante, el secretario, y asistido por su defensor, un abogado de la matrícula elegido por el propio Pacheco, de su confianza, quien no advierte en aquel momento ningún tipo de irregularidad, sino que por el contrario asistió a su pupilo para asegurarle la legitimidad en su defensa y, sin duda alguna, lo asesoró respecto a qué actitud debía asumir en la indagatoria para mejorar su situación ante la imputación de homicidio criminis causa”, se lee en los fundamentos conocidos ayer.Para los jueces, “respecto a la ampliación de indagatoria del incriminado en la que se desdice de su relato anterior aduciendo que fue producto de los apremios a los que fue sometido por parte de personal de la Dirección de Investigaciones, he de resaltar que, a diferencia de la primera declaración, no resulta verosímil como la primera, debido al contexto en que se realiza la misma”, según entendió Leiva, cuyo voto contó con la adhesión de Yaya y Verón.Por eso es que los magistrados sentencian que “de lo expuesto cabe concluir que los indicios analizados en la causa que fueron aportados por el imputado Pacheco en su indagatoria nos dan la acabada certeza de las circunstancias de tiempo, modo y lugar, de cómo y por qué se produjo la participación de los traídos a juicio en el homicidio en ocasión de robo de Barruffaldi”, tras lo cual subrayan que “la acabada prueba directa y material de ese acuerdo criminal e ilegítimo entre ambos es el hallazgo del cuerpo sin vida” de la víctima.En los fundamentos el tribunal admite que aquella confesión de Pacheco no sería suficiente si no fuera por los datos objetivos recolectados a lo largo del debate oral y público, en relación con los indicios obtenidos de la declaración de los testigos en el período de producción de pruebas.En síntesis, del documento expuesto ayer en el Tp 2 se entiende que para los jueces aquella confesión de Pacheco y la serie de indicios aportada por los testimoniantes en el debate son suficientes para endilgarle a ambos la autoría del delito de “partícipes necesarios de homicidio en ocasión de robo”, por el que ambos ya cumplen penas de quince años en la Unidad Penal 1 del Servicio Penitenciario Provincial, en Loreto. La causa quedará próximamente en manos de instancias superiores: las defensas aseguraron que apelarán el fallo. Presentaron la excarcelación para MéndezDesde ayer, los defensores de Méndez y Pacheco cuentan con diez días para apelar la sentencia. Ambos aseguraron que así lo harán, por lo que es de esperar que el expediente sea elevado próximamente al Superior Tribunal de Justicia de la provincia.No obstante, trascendió además que el letrado Alejandro Jabornicky, quien asumió días atrás la defensa de Méndez, ya presentó un recurso de excarcelación extraordinaria para su defendido, con el objetivo de que recupere la libertad hasta que la sentencia quede firme.Dicho documento actualmente se encuentra en la fiscalía del Tp 2. De allí regresará al alto cuerpo, donde se deberá resolver al respecto, según explicaron las fuentes.Por otra parte, el abogado de Pacheco, Pablo Luján, aseguró a este medio que aún no presentó pedido de excarcelación extraordinaria debido a que actualmente se encuentra analizando el tipo de estrategia a seguir. Como se dijo antes, sí aseguró que recurrirá a casación por la sentencia.




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