El carguero noruego que transportaba 1.400 autos de lujo entre ellos Rolls Royce y Bentley, quedó varado en la Isla de Wright, en Inglaterra. La firma propietaria Hoegh Autoliners, defendió la decisión del capitán de encallar debido a la inclinación severa tras salir de puerto, pero pudo ser un error humano.




Discussion about this post