BUENOS AIRES. Con los medios de comunicación y la tecnología los niños pasan a ser consumidores-clientes. Crecen inmersos en un marco tecnológico y evidencian “una cuestión de género”, referida a que “los varones prefieren las tecnologías más que las nenas”. Estas son las conclusiones de una investigación desarrollada en el Instituto de Ciencias Humanas de la Universidad Nacional de Villa María, Córdoba.La actividad pasiva de los niños frente a la pantalla, su carencia de producción simbólica propia y espontánea, la falta de autonomía y las dificultades en la creación de estrategias para resolver situaciones, motivaron a un equipo de pedagogos e investigadores a analizar las “nuevas miradas sobre el juego y los juguetes en la infancia y su incidencia en el aprendizaje”.El equipo planteó que esta realidad repercute en forma directa en el desarrollo de la inteligencia, la producción simbólica, el nivel de atención y pensamiento, y la posibilidad de crear e imaginar. Asimismo, sostuvieron que la tecnología irrumpe como mandatos culturales en la vida de los niños y en su actividad lúdica. HipótesisEntre sus hipótesis sostuvieron que la realización de múltiples actividades cotidianas, sumada a la influencia de la televisión y las imposiciones del mercado, configuran un juego guionado que tiene como objetivo aquello que delimita un determinado personaje, ya sean princesas o superhéroes. “De esta forma se pierde el juego del como sí, el juego dramático basado en recrear el juguete y jugar a armar historias o ficciones”, indicó a Argentina Investiga Fernanda Talei, integrante del equipo.Los investigadores resaltaron el valor de que los padres otorguen espacios libres de juego a los niños desde la primera infancia, dejen tiempo a los chicos para “aburrirse y, de este modo, armar sus propias actividades a partir del juego”, lo que enseña a resolver situaciones de conflicto y a mantener una interacción directa.Esta línea de investigación forma parte de la segunda etapa de un proyecto iniciado en 2010 que abordó el estudio de las connotaciones socioculturales, psicopedagógicas y psicológicas del concepto de “infancia”. Las conclusiones de ese análisis determinaron que los medios de comunicación y la tecnología “inciden en las nuevas identidades y transforman al niño en consumidor”. Además, el estudio hizo hincapié en las representaciones que los educadores poseen sobre los niños.“Nuestros conceptos teóricos tienen que ver con la modificación que sufre el juego libre y dramático”, explicitó Talei. Según la profesional, desde hace poco más de una década los niños crecen inmersos en un marco tecnológico, teniendo acceso a distintos dispositivos en el ámbito público o privado.





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