LONDRES, Inglaterra (AFP-NA). La enfermera británica contaminada por el virus del Ébola se debatía entre la vida y la muerte el domingo, mientras se ingresaba en observación en Alemania y Estados Unidos a dos miembros de equipos médicos de regreso de Sierra Leona.El hospital londinense Royal Free Hospital, donde la enfermera se encuentra aislada desde el martes, anunció el sábado que Pauline Cafferkey, de 39 años, se encontraba en estado crítico.El domingo no se proporcionaron nuevas informaciones sobre su estado de salud.El primer ministro David Cameron dijo en Twitter que su “pensamiento y rezos” se encontraban con la enferma.La paciente había aceptado en los últimos días recibir un tratamiento antiviral experimental y plasma sanguíneo extraído a una persona que superó previamente la enfermedad, con la esperanza de que los anticuerpos presentes en el mismo la ayuden a combatir el virus.Para el profesor Hugh Pennington, experto en microbiología, a partir de ahora la enfermera, que trabajaba en Sierra Leona para la organización Save the Children, sólo podrá contar con la suerte para sobrevivir.“El plasma es probablemente su mejor esperanza de tratamiento”, considera.Cafferkey es la segunda persona que recibe tratamiento contra el ébola en el Reino Unido.





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