BUENOS AIRES (NA). Una posible negociación entre la Argentina y los fondos buitres por la deuda en default ingresó en un cono de sombras aún más oscuro del que se preveía, luego de que el ministro de Economía, Axel Kicillof, acusó a esos acreedores de carecer de voluntad de acuerdo y acusarlos de pretender “desestabilizar” a la región, incluido Brasil.Para Kicillof, existe una “estrategia generalizada” que usa “la cuestión financiera como campo de batalla contra procesos políticos” de la región.El ministro concedió un reportaje al diario Página/12 para volver a la carga contra los fondos especulativos en el interminable litigio por la deuda en manos de quienes rechazaron entrar a los canjes de deuda.Luego del vencimiento, el miércoles último, de la cláusula Rufo, el funcionario denunció un intento de sectores financieros que “intentan provocar un descalabro en la región”, en lo que pareció el punto final para cualquier negociación.Todo indica que el Gobierno argentino dejó de lado la opción de salir del default y dejará el tema, como tantos otros, para que deba atenderlo el Gobierno que asuma el 10 de diciembre próximo, ya con Cristina Fernández sin chances de reelección.Kicillof insistió con un argumento que lleva a un callejón sin salida: “Cumplir con todos (los bonistas) pero en condiciones equitativas y sostenibles para el país”.Así, el ministro de Economía consideró que “lo más lógico sería esperar una reacción del sistema judicial norteamericano que cambie esta actitud de total intransigencia”.Además defendió otra vez la estrategia argentina frente a los bonistas que no entraron en los canjes de deuda.Sostuvo que haber acordado con los fondos especulativos hubiese sido “gravísimo” alegando que: “Hubiéramos seguido con un juicio detrás de otro de los demás holdouts, a los que Griesa les hubiera reconocido igual derecho a cobrar el ciento por ciento”.





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