POSADAS. La madre de las dos menores que fueron raptadas y violadas en Puerto Esperanza, hecho por el cual hay tres sospechosos prófugos, uno de ellos agente de la Policía de Misiones, dialogó con este diario e hizo crudas declaraciones. “Siento mucha indignación… ellas están muy mal… quedaron traumadas”, dijo desconsolada la mujer, quien aseguró que hasta anoche las adolescentes -de 16 y 17 años- “no recibieron contención psicológica por parte del Estado”, pese a la pesadilla que les tocó padecer. “Estoy acompañando a mis hijas en el hospital, ya pasaron muchos días desde que fueron atacadas y dudo que alguien haga algo”, dijo con respecto a los tres jóvenes denunciados y que se encuentran fugitivos desde la noche del hecho, el pasado sábado 20 de diciembre. Además, con respecto al suboficial y vecino de las víctimas, la mujer señaló: “Creo que tiene protección”, en relación a su trabajo como funcionario policial. El aberrante caso, tal como publicó ayer en exclusiva PRIMERA EDICIÓN, tuvo lugar en la madrugada de aquel día, alrededor de la 1. Las víctimas se hallaban en una de las veredas laterales de la terminal de ómnibus de Puerto Esperanza, punto de encuentro para el esparcimiento de los habitantes de la zona.Estaban junto a un primo y otros integrantes de un equipo de fútbol de salón que se había coronado campeón local en el polideportivo municipal, distante unas diez cuadras. Siempre según la denuncia penal, en determinado momento la mayor de las hermanas se dirigió al baño de la estación. En el pasillo que va hacia los sanitarios fue interceptada por dos jóvenes ajenos al grupo que celebraba.“No grites porque te matamos”, le dijo uno de los degenerados, mientras el otro le apoyaba una navaja en la espalda. La trasladaron hasta un automóvil azul en el que le taparon los ojos con una venda y la llevaron a un descampado, donde finalmente abusaron de ella. Allí la abandonaron. En la misma denuncia consta el relato de la hermana de 16 años, quien en forma paralela vivió una pesadilla similar. En el mismo horario y aún en la terminal, comenzó a buscar a su hermana mayor, al notar que había desaparecido de la zona. Fue entonces que se topó con un suboficial de la Policía provincial, al parecer vestido de civil, quien se ofreció para llevarla hasta donde estaba su familiar.La adolescente confió en el joven, quien después de todo era vecino y, además, reconocido por ser integrante de la Policía. Fue entonces que, a toda velocidad, el sujeto aceleró directamente hasta una vivienda desconocida, donde la violó. La menor logró escapar minutos después del abuso, pero en el camino fue interceptada nuevamente por el uniformado, quien tras amenazarla de muerte para que no contara nada, la abandonó en la plaza del barrio Las Mercedes de Puerto Esperanza.Al momento de radicar la denuncia, las víctimas no recibieron ni la más mínima atención médica o psicológica. Seis días después del hecho, y gracias a la intervención de la Comuna local y de la Secretaría de Acceso a la Justicia, llegaron al hospital Samic de Eldorado, donde hasta anoche permanecían internadas con múltiples lesiones.“Que se entregue y dé la cara”Durante el diálogo que mantuvo la madre de las infortunadas víctimas con PRIMERA EDICIÓN, reclamó a las autoridades “Justicia, porque ya pasó mucho tiempo y nadie hace nada. Le pido por favor a nuestro vecino (en relación al policía acusado) que se entregue, que dé la cara”. “Nosotros conocíamos al padre de él, a la madre y a la hermana… incluso el papá fue mucho tiempo árbitro junto a mi marido, que falleció el año pasado. No puedo creer que nos dejaron sin apoyo, acá en el pueblo nadie habla del tema, nadie se nos acercó a preguntar si necesitábamos algo”, lamentó la mujer, desconsolada y con voz entrecortada por los llantos. AllanamientosDurante las últimas horas se concretaron en Puerto Esperanza al menos dos allanamientos ordenados por la Justicia en el marco de la investigación por el rapto y abuso de las hermanas. Los operativos se llevaron a cabo en los domicilios de los padres del suboficial sospechado de perpetrar una de las violaciones. En ambos procedimientos -en distintas ubicaciones de dicha localidad- no se hallaron elementos de interés para la causa, según trascendió. No se descarta que salieron del paísFuentes del caso revelaron que anoche se manejaban dos hipótesis con respecto al paradero de los tres acusados. La más firme indicaba que podrían haber escapado hacia un país vecino y la otra era que podrían entregarse a la Justicia. Lo buscan por “desertor”Desde la Jefatura de Policía enviaron ayer un comunicado oficial donde explican que el funcionario policial involucrado en las denuncias por presunto abuso sexual “prestaba servicios en la comisaría de Puerto Libertad y en la fecha que ocurrió el caso denunciado se encontraba en uso de licencia médica. Debido a que dicho agente no se presentó más a prestar servicios, la Unidad Regional V -con asiento en Puerto Iguazú- inició de oficio una causa administrativa por deserción, con intervención del área de Asuntos Internos”. Luego, y colocando en segundo plano el caso de mayor gravedad, indican que “independientemente de ello, la misma dependencia lo investiga administrativamente por el caso denunciado de supuesta violación, procurándose su ubicación y detención para ponerlo a disposición del magistrado que entiende en la causa”. Y agrega: “Personal policial se encuentra abocado al esclarecimiento de las circunstancias de los hechos narrados por las menores, de los cuales surgen como acusados tres personas. Una de ellas un agente de Policía debidamente identificado y cuyo paradero y detención se procura a igual que las otras dos personas acusadas”. El mismo parte oficial destacó que “en relación a la nota periodística aparecida en un matutino local (PRIMERA EDICIÓN) existe un sumario y que se encuentra en sede judicial ante el Juez de Instrucción 3 de Puerto Iguazú, donde fue girado junto con los antecedentes del caso, entre ellos los informes del médico policial de turno que examinó a las víctimas”.




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