BUENOS AIRES (NA). El peso argentino se encamina a cerrar el año con una devaluación del 30,7% en el mercado oficial, después de doce meses muy agitados en el que se registró una abrupta corrida cambiaria y el Gobierno decidió darle batalla al dólar blue.El aumento del precio del dólar en bancos y casas de cambio se ubicó este año apenas por debajo del registrado en 2013 (que había sido del 32%) propiciado por un abrupto deslizamiento del peso en enero y las microdevaluaciones del Banco Central a través de su política de flotación administrada.A pesar de que en el discurso oficial el gobierno de Cristina Kirchner se opone a las devaluaciones, el peso se depreció fuerte y alcanzó su segunda mayor pérdida anual de poder de compra frente al dólar estadounidense en los once años de gestión kirchnerista.Si no se registran sobresaltos durante lunes, martes y la jornada reducida del miércoles, el valor del dólar se ubicará en torno a los 8,565, contra los 6,55 de primer día de enero y los 4,93 pesos de inicios de 2012, cuando se había encarecido un 14%.El tipo de cambio pasó un año de turbulencias debido a las fuertes presiones del sector financiero y a los lentos reflejos del ahora expresidente del Banco Central, Juan Carlos Fábrega, para salir a responder, prisionero de una durísima interna con el ministro de Economía, Axel Kicillof.Ante una fuga de capitales que amenazaba con llevarse puestas a las reservas internacionales a pesar del estricto cepo cambiario, la presidenta Cristina Kirchner despidió a Fábrega a fines de septiembre y el 1 de octubre asumió allí Alejandro Vanoli, hasta entonces jefe de la Comisión Nacional de Valores.Vanoli recibió la orden de la jefa de Estado frenar la fuga de capitales, sostener el tipo de cambio, combatir al mercado negro de divisas y recuperar reservas, que habían perforado en marzo el piso de los 27.000 millones de dólares (el nivel más bajo desde agosto de 2006), después de tocar los 52.624 millones el 26 de enero del 2011.El jefe de la autoridad monetaria puso en marcha una fuerte política de represión -con la Gendarmería Nacional incluida- contra el mercado negro o denominado dólar blue y de a poco las reservas fueron remontando hasta alcanzar los 31.110 millones de dólares, con la ayuda del swap con China.El dólar blue puso los nervios de punta a los funcionarios este año con fuertes oscilaciones tras arrancar en los 10,07 pesos para la venta en las cuevas del centro porteño y alcanzar los 15,95 pesos el 24 de septiembre, lo que fue un determinante para la salida de Fábrega.Ahora, con más calma en el sector financiero, el denominado dólar informal se encamina a cerrar el año en 13,28 pesos para la compra y 13,38 pesos para la venta en las cuevas financieras, que en los últimos tres meses fueron el epicentro de operativos oficiales. “A palazos”, controlaron la escalada del “blue”BUENOS AIRES (NA). El economista Gabriel Rubinstein reconoció que el Gobierno pudo frenar la escalada del dólar en los últimos meses del 2014, por lo que obtuvo resultados favorables en el corto plazo.“Este año, en un marco negativo de la economía, hubo un intento de devaluación que después se frustró. Para el 2015 hay una perspectiva de retraso cambiario”, consideró, el consultor en economía.En ese sentido, vaticinó que la administración de Cristina Kirchner “va a dejar temas de la economía pendientes que tendrá que resolver el próximo gobierno”.Para el especialista, el valor del dólar oficial oscilará en los $10 en 2015, mientras que el precio del dólar blue dependerá de “las expectativas” ligadas con el resultado de las elecciones.“El Gobierno tuvo la inteligencia de intervenir en los mercados, como le gusta, es decir a los palazos, y al hacerlo en las operaciones del contado con liquidación y del dólar bolsa, pudo controlar la escalada del dólar blue”, señaló Rubinstein.El economista opinó que “esas medidas dieron buenos resultados y trajeron aire a la economía para llegar al próximo gobierno sin crisis aguda”. Intervino cuando se asustó”, analizó.





Discussion about this post