COMANDANTE ANDRESITO. La maleza está ganando terreno al edificio sin estrenar de la Escuela Especial 33, en esta localidad. La obra finalizó hace ya cinco meses y, a tan sólo 30 metros del hermoso edificio nuevo, su comunidad educativa cerró el ciclo lectivo 2014 apretada e incómoda en un pequeño espacio de la Escuela 652, donde la Especial 33 funciona desde hace once años. A la Escuela Especial 33 asisten 65 chicos de 4 a 20 años con diferentes discapacidades. En el edificio donde funcionaron hasta hace dos semanas tiene un solo baño que deben compartir los 65 alumnos y los doce maestros y técnicos que componen el plantel docente de la institución. Según confiaron a PRIMERA EDICIÓN su director y la psicopedagoga, Fabián Vázquez y Karina Solís, “tenemos muchos alumnos y tendríamos muchos más, pero no tenemos condiciones edilicias ni recursos humanos suficientes para inscribir a chicos que no puedan moverse por sí solos”. Vale aclarar que esta escuela especial es la única de gestión pública de esta localidad del norte provincial. Un sueño al alcance de la manoAntes de ser escuela, la 33 abrió sus puertas en 1998 como aula satélite en un salón que aún hoy está en medio de la Plaza 25 de Mayo de Andresito. “En 2003 nos mudamos a este espacio, que nos presta la Escuela 652 y un año más tarde pasamos a ser escuela”, contó su director. El edificio es realmente pequeño y poco funcional. Además de sus aulas extremadamente pequeñas, llama la atención el diminuto baño y la precaria cocinita. “La verdad es que no sabemos porqué no nos entregaron el nuevo edificio. Los obreros terminaron la obra y se fueron. Y nosotros quedamos a la espera de su inauguración para poder trasladarnos y estar más cómodos con nuestros alumnos”, confió el director. Cadena de solidaridad PRIMERA EDICIÓN llevó este lunes a la Escuela Especial 33 los juguetes y libros de cuentos donados por los lectores en el marco de la campaña para que Papá Noel llegue a la escuelita 436 del Paraje Cabureí 1, distante 17 kilómetros de Andresito. La solidaridad de la gente que llevó juguetes nuevos para los chicos a la sede del diario permitió llegar no sólo a los 215 alumnos de esa escuelita rural donde nunca antes había visitado Papá Noel, sino también a la Escuela Especial 33, al hogar de niños de la Fundación Tupá Rendá de Posadas y en los próximos días -gracias a la generosidad sin límites de los lectores que acompañaron la campaña desde el diario- se beneficiará también con hermosos juguetes y libros a otros dos hogares de niños de la provincia.





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