POSADAS. El anunciado tren urbano entre esta ciudad y Encarnación, que según habían anticipado voceros del Gobierno provincial se habilitaría antes de fin de año, corre el riesgo de no prosperar en la práctica debido a la forma en que se llevó a cabo la adjudicación al grupo empresario Casimiro Zbikoski, impulsor de la iniciativa.Según trascendidos originados en fuentes bien informadas, en el área de Aduana y Migraciones habrían surgido reparos a la habilitación del proyecto al comprobarse que la adjudicación al llamado Grupo Z, que ya cuenta con el monopolio del transporte integrado en Posadas y gestiona el servicio internacional de colectivos entre las dos ciudades, se hizo “entre gallos y medianoche”, sin la licitación correspondiente ni las autorizaciones de parte de las Cancillerías argentina y paraguaya. Aunque ya se están haciendo pruebas con los vagones, cuando se iniciaron las acciones para construir las estaciones a ambos lados de la cabecera del puente San Roque González de Santa Cruz, tanto desde la Aduana como de Migraciones se habría observado que, para oficializar la habilitación del servicio, se necesita contar con una licitación internacional aprobada por los dos países, requisito que no se cumplió en este caso, producto de una “iniciativa privada” del citado grupo empresario. Consultado por PRIMERA EDICIÓN, el abogado y exedil posadeño Fernando Genesini opinó que “hay que investigar más profundamente el tema antes de avanzar en una habilitación que podría ser contraria a la legislación vigente”.Concesión informal Genesini destacó que quienes impulsan el proyecto “quieren hacerlo pasar como transporte urbano de pasajeros, pero es un transporte de personas a través del ferrocarril, lo que es distinto, y, al circular por un paso fronterizo, no se puede evitar el requisito previo de una licitación internacional aprobada por las Cancillerías de ambos países, Argentina y Paraguay. Lastimosamente no se vio el llamado a licitación internacional donde estén representados el Gobierno argentino y el paraguayo, necesario para la adjudicación del ramal a alguna empresa”, remarcó. La firma de un acuerdo de habilitación del servicio por parte de ambos Gobiernos se había anunciado desde el Ejecutivo provincial en ocasión de la visita del ministro de Transporte de la Nación, Florencio Randazzo, quien es el responsable nacional de la política de reconstrucción de la red ferroviaria nacional, aunque el proyecto misionero no partió de su órbita, sino que fue una iniciativa del grupo Zbikoski y el Gobierno provincial. En este contexto, se especula con que Paraguay haría caso omiso de la debilidad jurídica del proyecto organizado por Misiones y la empresa beneficiada con la adjudicación directa. La ausencia de una licitación en regla y coherente con el nivel internacional del proyecto se debería a que el mismo se ideó y llevó a cabo a medida del grupo empresario, que ya había adquirido previamente los dos vagones que se utilizan actualmente en las pruebas en las vías adyecentes al puente internacional.Los organizadores habrían apuntado a superar las cuestiones legales planteadas en base al expediente de denominar al servicio como “tren urbano”, razón por la cual hasta se lanzó la iniciativa de utilizar la tarjeta Sube en su implementación. Así lo anunció oportunamente el subsecretario de Transportes de la Provincia, Hermes Almirón. El funcionario clossista había dicho que las vías ya están construidas y en perfecto estado y que el proyecto “cuenta con la gran ventaja de que lo único que restaría es una mínima inversión” en dos estaciones, una a cada lado del viaducto internacional, y “las autorizaciones administrativas correspondientes”. El Gobernador del departamento de Itapúa, Luis Gneitng, a su vez, definió al proyecto -en declaraciones publicadas en noviembre pasado por un medio posadeño- como “una especie de acuerdo, una alianza entre el sector privado y el sector público” y recalcó que no se necesitaría una gran inversión en obras: “En realidad es traer los vagones, transportarlos, bajarlos sobre la vía que ya está construida y hacer unas terminales ferroviarias. Son unos tinglados provisorios, con toda la calidad que se requiere. Con las casetas de Migraciones, Aduanas y todo lo que se requiera, pero no es grande la inversión”, subrayó.





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