POSADAS. Una mujer de 20 años y un niño de 11 se convirtieron en la cuarta y la quinta víctimas de la mordida letal de pirañas en la playa de Garupá. La joven fue atacada mientras caminaba por el balneario, cuando el agua le llegaba apenas a media pierna, y de pronto recibió la agresiva mordida de un pez que le arrancó una parte del dedo anular del pie. Al niño le pasó lo mismo en el dedo grande, mientras nadaba en una zona poco profunda.Los ataques se produjeron el lunes al final de la tarde, ante la mirada impotente de los bañistas que se encontraban en el lugar, quienes no pudieron hacer nada para acudir con primeros auxilios, y cuya situación dejó al desnudo que en esta playa municipal no hay asistencia para estos casos. La joven fue trasladada de urgencia a la guardia del hospital capitalino Ramón Madariaga, donde recibió curaciones y le recetaron antibióticos. De acuerdo al relato de los amigos de una de las víctimas, la tarde había transcurrido con bastante tranquilidad y el lugar había dado un buen marco para la practica de kayak, por la tranquilidad de las aguas del lago que se formó con la crecida del arroyo por acción de la represa Yacyretá. Cuando ya estaban prácticamente saliendo del agua, la muchacha recibió lo que describió como “una mordida” y se mostró adolorida y pidiendo ayuda. Momentos de desesperación se vivieron en el lugar cuando, al querer buscar asistencia, cayeron en cuenta de que el balneario no dispone de un servicio de emergencia para primeros auxilios, aun cuando este ya es el cuarto caso de ataque denunciado en lo que va del mes. En una recorrida de este diario también se comprobó que las instalaciones, principalmente en la zona de playa, carecen de mantenimiento y la costa se halla prácticamente cubierta de juncos y camalotales, propicios para nidales de pirañas.





Discussion about this post