POSADAS. La crisis económica global ya golpea en Brasil y pone en alerta a la Argentina, y particularmente a Misiones. En el país vecino, el real se devaluó ayer a 2,73 por dólar y alcanzó el nivel más bajo desde marzo de 2005.La caída de la moneda brasileña es una primera consecuencia del estado de tensión en los mercados emergentes, en medio del desplome del precio del petróleo y la caída del rublo ruso en un 20%.Este escenario enciende la alarma para los exportadores misioneros y otros rubros como el comercio y el turismo, quienes podrían perder competitividad en sus productos y perder clientes del principal socio comercial de nuestro país.Ocurre que los productos misioneros minoristas y mayoristas (exportación) se vuelven más caros para los brasileños. Asimismo, hacer turismo también incrementa su costo en pesos para aquellos que vienen desde el país carioca con reales. Los exportadores de nuestra provincia pueden perder clientes y el rubro turístico disminuir sus visitantes, justo cuando estamos en la puerta de la temporada veraniega.Ante este escenario, PRIMERA EDICIÓN consultó con Gerardo Alonso Schawrz, economista jefe de la Ieral, quien explicó que “la devaluación (de Brasil en este caso) tiene la intención de seguir siendo competitivo en la generación de divisas o la exportación”.“Ahora, esto implica un efecto cascada: si se devalúa la moneda del principal socio comercial de Argentina, nuestro país tiene que ver cómo lo enfrenta. La decisión más racional es acompañar una adecuación del tipo de cambio para hacer competitivas las exportaciones hacia Brasil, pero la realidad es que no sabemos si (el Gobierno) lo hará porque se niega a adecuar la política cambiaria pese a que la devaluación de enero no ha permitido dinamizar las exportaciones”, planteó el especialista. Schwarz agregó que “la devaluación de Brasil es otra razón más que justificaría una devaluación en Argentina para dinamizar nuestras exportaciones. Claramente, si antes se justificaba una devaluación, aún más hoy, porque el retraso cambiario que ya existía se agravó”. Sobre el efecto en la economía, el economista en jefe de Ieral remarcó que la devaluación del real brasileño “principalmente afecta a los exportadores, también a comerciantes fronterizos como Irigoyen, San Javier, Alba Posee, y especialmente Puerto Iguazú, donde muchos brasileños van a comprar y vacacionar. No será tan atractivo comprar en Misiones para los brasileños ni tampoco venir a vacacionar como lo era hasta hace algún tiempo”.La evolución de la economía brasileña es seguida de cerca por los industriales argentinos. Algunos analistas sostuvieron que la depreciación del real podría generar el endurecimiento de las trabas a las importaciones que se aplican a través de las Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación (DJAI). El titular de la Federación de empresarios de la industria gráfica argentina y vicepresidente de la UIA, Juan Carlos Sacco, admitió que “cuando el real más se deprecia, más se complica nuestras exportaciones”.Según publicó El Cronista, el equipo económico de la Presidencia de Brasil prevé para 2015 un real más débil y un peso más fortalecido que este año. Estiman el dólar cerca de 2,80 reales, es decir, que esperan una devaluación de casi un 8% a lo largo de 2015 frente una inflación proyectada del 6,5% anual.Las razones de la devaluaciónEl banco central de Rusia decidió ayer elevar su tasa de interés referencial a un 17% desde un 10,5%, después de que el rublo se hundiera cerca de un 10%, su peor caída desde la crisis financiera del país en 1998. El Banco Central explicó esta madrugada que la subida de los tipos de interés se hizo en un intento de frenar la inflación y el desplome de la moneda provocados, en parte, por la drástica caída de los precios del petróleo.“El fracaso en la acción del Banco Central de Rusia renueva la especulación de que el mercado puede obligar a otros bancos centrales emergentes a endurecer sus políticas monetarias para detener la caída libre de sus monedas”, destacó el diario económico brasileño Valor.Ese medio consignó que la lira turca perdía 0,62 % a 2,3747, luego de haber llegado a un mínimo histórico. El rand sudafricano se reducía 0,32%, mientras que el peso mexicano perdía 0,21%, y la corona de Noruega, 2,6 %.





Discussion about this post