BUENOS AIRES (Medios digitales). Un reconocido sommelier y empresario gastronómico porteño irá a juicio oral acusado de haber violado y asesinado a su madre en el barrio porteño de Palermo, en un crimen que el imputado quiso hacer pasar como un accidente, informaron ayer fuentes judiciales.Se trata de Luciano Carlos Sosto (36), quien fue dueño del restaurante “Lucky Luciano” en Palermo, era presidente de la Asociación Argentina de Sommeliers y en 2004 fue premiado en España con el “Sommelier de Oro Internacional”.El juez de instrucción a cargo de la causa, Hernán Martín López, dio por clausurada la instrucción y elevó el expediente a juicio, en el que el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 8 estará a cargo del debate.En su requerimiento de elevación a juicio, la fiscal de Instrucción 19, Graciela Bugeiro, solicitó que Sosto sea juzgado por homicidio y abuso sexual de su madre, Estela Garcilazo (69), ambos agravados por el vínculo, delitos que prevén una pena de prisión perpetua.“Lucky” Sosto está preso en el penal de Marcos Paz desde hace un año, durante el cual declaró ante el juez en cuatro oportunidades en las que siempre dijo ser inocente. El hecho fue cometido el 26 de diciembre del año pasado en un edificio de la calle Seguí 4.444, entre Oro y Kennedy, de Palermo, frente a la residencia del embajador de Estados Unidos, donde Sosto vivía en el 5ºB y su madre, Garcilazo, en el piso de abajo, en el 4º B.La versión que dio originalmente el sommelier fue que aquel día, alrededor de las 15 y cuando se había cortado la luz en todo el edificio, bajaba las escaleras desde su departamento para ir a hacer unas compras y, cuando pasó por la puerta de su madre, escuchó un quejido de ella. Por eso, dijo que entró, la encontró agonizando tirada boca abajo en la cocina y llamó en dos oportunidades al servicio de emergencias del hospital Alemán.La médica de la ambulancia fue clave en la causa, ya que es la que se dio cuenta de que todo indicaba que la mujer había muerto horas antes y tenía varios golpes. Pese a que Sosto le había dicho que su madre tenía problemas de estabilidad y se podría haber caído en un accidente, la médica sospechó y le dijo al ambulanciero que diera intervención policial con un “código azul”. Según el requerimiento de la fiscal, Sosto se puso nervioso con el arribo de la Policía y mucho más cuando le avisaron de que debían hacer una autopsia.





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