PUERTO IGUAZÚ. Misterioso o más bien dudoso; así podría calificarse el caso de una niña de doce años cuyo cuerpo fue encontrado en aguas del río Paraná, a la altura del barrio 25 de Mayo de esta ciudad, en noviembre pasado. En un principio, en base al testimonio de las personas que estaban con ella al momento de su desaparición, se informó que se había ahogado, pero ahora trascendió que la autopsia descartó esa teoría. Los forenses no encontraron agua ni restos biológicos, como plancton, en los pulmones; lo que hace suponer que el deceso de la niña ocurrió fuera del agua.¿La mataron y arrojaron luego al río? Es uno de los tantos interrogantes que investiga el juez de Instrucción 3 de Puerto Iguazú, Juan Pablo Fernández Rissi.La complejidad del caso llevó al magistrado a solicitar la intervención de la Secretaría de Apoyo a Investigaciones Complejas (Saic), indicaron fuentes consultadas por este diario.El informe forense cambió radicalmente el rumbo de la investigación y el andamiaje de indicios y sospechas. En un principio, serán citadas a estrados todas las personas que presenciaron las circunstancias del hecho, como por ejemplo las amigas de la víctima, para que amplíen sus testimonios.La causa tiene, prácticamente desde el momento de la desaparición de Ximena Priscila, un sospechoso detenido. Se trata de un pescador de 37 años, tío de una de las amiguitas de la nena de doce años.Lo curioso del caso es que la autopsia descartó la hipótesis del ahogamiento. Sin embargo, en el Juzgado, el testimonio de todos los testigos fue coincidente: Ximena Priscila no hizo pie, cayó al agua y se ahogó. Según esa versión, lo mismo ocurrió con una amiga, que supuestamente fue rescatada por el pescador que se encuentra detenido.El hecho ocurrió durante la tarde del lunes 17 de noviembre pasado, a la altura del barrio 25 de Mayo, en Puerto Iguazú. La denuncia respecto de la desaparición de la nena fue radicada por los familiares a eso de las 20, aunque nunca se supo el porqué de la demora.El cadáver fue encontrado por ellos mismos, al día siguiente, no muy lejos de la zona donde desapareció de la superficie. Es muy probable, a partir de las conclusiones de la autopsia, que la situación procesal del único detenido también sea distinta. Podrían imputarle incluso el delito de homicidio. Otra arista reveladora del informe forenseEl caso de la niña de doce años que en un principio se pensó que murió ahogada, pero ahora resultó que no, desvela a los investigadores de la Ciudad de las Cataratas. A la confirmación de que la causa del deceso no fue asfixia por sumersión, trascendió que el cuerpo de la pequeña presentaba signos de actividad sexual, aparentemente de vieja data.El dato no es menor, porque la Justicia no sólo deberá investigar las circunstancia de su muerte sino también las de su presunto abuso sexual.Según el parte oficial, Ximena Priscila desapareció de la superficie del río Paraná, a la altura del barrio 25 de Mayo de Puerto Iguazú, durante la tarde del 17 de noviembre pasado.Todos coincidieron en que perdió pie, cayó al agua y se ahogó. Incluso una de las amigas habría asegurado que tragó mucha agua en un intento desesperado por mantenerse a flote.Sin embargo, las conclusiones de la autopsia parecieran desmentir esa información.En el enigmático caso interviene el Juzgado de Instrucción 3 de Puerto Iguazú, a cargo del magistrado Juan Pablo Fernández Rissi, concluyó el portavoz policial consultado por el rumbo de las averiguaciones.





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