POSADAS. Los habitantes del edificio “Don Martín”, ubicado sobre la calle San Martín 2162, a pocos metros de Junín, esperan que se retomen pronto las actividades en el terreno que se encuentra lindante a sus viviendas. Es que hace aproximadamente veinte días la obra se encuentra paralizada y ya comenzaron a notar ciertas irregularidades que temen pueden afectarlos.En la esquina de esas calles se encontraba la antigua sede de la Prefectura Naval de esta ciudad, pero hace un par de meses se procedió a la demolición de las instalaciones para la futura construcción de un fideicomiso. Ahora no hay más que un baldío rodeado de chapas que actúan como un vallado y adentro ya no hay nada. “Ya no vienen obreros ni se ven a arquitectos ni maestros mayor de obra haciendo mediciones en el lugar. No hay máquinas y ni siquiera queda rastro del sereno que se encargaba de cuidar las instalaciones durante la noche”, afirmaron vecinos. Las tareas a realizar en el lugar eran el vallado y la demolición. “Se hizo el vallado, como así también la total demolición del edificio existente. Pero también se realizó una profunda excavación en el suelo en donde advertimos que el agua estancada en el lugar ya ha tomado un color verdoso por la segura descomposición de materia orgánica, lo que será, consecuentemente, un lugar hábil para la proliferación de larvas de mosquitos”, reza la presentación realizada en la Municipalidad de Posadas por parte de los vecinos del edificio, con la intención de que la misma inspeccione el lugar. No es la primera vez que la fosa se llena de agua. Ya ha pasado en dos ocasiones anteriores, según afirmaron los vecinos, quienes aclararon que en ese entonces, los encargados de la obra acercaron una motobomba para limpiar el remanente de agua. El tema es que ahora no lo hacen y el agua “puede erosionar y causar quién sabe qué más problemas”, se lamentan. Otro problemaEl vallado que colocaron para el proceso de demolición cumplió de manera satisfactoria su función. Terminada la misma, es imperante que lo cambien de lugar. “Está bien que el vallado lo hayan hecho por sobre la vereda porque durante la demolición caía mampostería. El tema es que la demolición ya se hizo y no lo cambiaron de lugar, entonces el paso sobre la vereda es mínimo, muy estrecho, ya se han caído dos señoras en el lugar”, advirtió Jorge Gregorio Ortega, presidente del Consejo de Administración del Consorcio, en diálogo con PRIMERA EDICIÓN. Los vecinos piden que desde la empresa encargada de la construcción se acerquen a limpiar el agua que quedó, ya que consideran que la situación revierte mayor peligrosidad de la aparente. “Puede tener graves consecuencias tanto para la salud como para la seguridad pública si no se toman cartas en el asunto”, finalizó.




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