LA PLATA (NA). El odontólogo Ricardo Barreda, en libertad condicional tras cumplir parte de una condena por haber matado a su esposa, su suegra y sus dos hijas en 1992, acudió ayer a la Cámara del Crimen platense junto a su actual pareja, Berta André, para declarar por problemas de convivencia.“No tengo problemas de pareja con Berta”, se limitó a decir Barreda, de 79 años, ante una importante cantidad de reporteros, tras llegar al edificio judicial junto a su pareja y el abogado local Eduardo Rodríguez. Rodríguez calificó la presentación como un “trámite” que interesa al Patronato del Liberado, que monitorea la libertad condicional de su defendido.La pareja iba a declarar ante los jueces de la Sala I de la Cámara, Raúl Dalto y María Oyhamburu. Las citas a la pareja fueron realizadas por Dalto, que es el juez de ejecución en torno a la libertad condicional con la que se benefició al odontólogo, tras consultas con el psicólogo que asiste a Barreda.Barreda había acudido en abril pasado a un tribunal de esa ciudad para pedir ayuda en torno a problemas de convivencia en su pareja, derivados en parte de problemas neurológicos que sufriría la mujer. El 15 de noviembre de 1992, Barreda mató a escopetazos a su esposa Gladys McDonald (57), a su suegra, Elena Arreche (86) y a sus dos hijas Cecilia (26) y Adriana (24) en la casa de la familia, en La Plata.En 1995, el profesional fue condenado a perpetua, pero en 2008 recibió el beneficio del arresto domiciliario por su buena conducta en la cárcel y porque cumplió 70 años, aunque el mismo le fue revocado por incurrir en incumplimientos.




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