POSADAS. El solo hecho de que en 30 minutos hayan caído 57 milímetros de lluvia el pasado 30 de noviembre en la provincia habría sido contraproducente para la producción hortícola misionera.Es que 2014 ha sido un año muy lluvioso, de acuerdo a lo registrado a lo largo de los últimos diez meses, pero además podría superarse el récord histórico, que hace mucho tiempo no se alcanzaba.El especialista en agrometeorología de la Estación Experimental Agropecuaria del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta) de Cerro Azul, José Olinuck, afirmó que “estamos a 60 milímetros de alcanzar el récord histórico de lluvia. Desde marzo de este año las lluvias se ubicaron muy por encima de lo normal y septiembre volvió a ser récord histórico. Cuando el promedio es de 154 milímetros en Cerro Azul y el récord era antes de 300 milímetros, este año llovió 463 milímetros”.Para Olinuck, quien ya lleva más de 30 años trabajando en la Estación Experimental de Cerro Azul, la de esta temporada es la mayor precipitación de toda la historia en la provincia, de acuerdo a los registros que manejan en el Inta desde 1967 hasta la fecha, con respecto a las precipitaciones de septiembre.Dijo que octubre y noviembre fue un bimestre normal, “incluso por debajo de lo normal, pero eso se revirtió con la lluvia que cayó en los últimos días cuando prácticamente llovió más de 200 milímetros en Cerro Azul. Eso hace que con el total del año ya estemos por alcanzar lo registrado en 1983, cuando fue récord histórico. Es decir que faltan 60 milímetros para que este 2014 registre un récord histórico anual porque ya estamos en 2.700 milímetros hasta ahora”.El impacto en las chacrasCon respecto a la reacción de los productores ante tantas precipitaciones caídas en sus chacras, el especialista dijo en declaraciones a PRIMERA EDICIÓN que “el clima tiene un comportamiento que ocasiona varios problemas. Los cultivos de hortalizas inmediatamente en estos casos son los más perjudicados, porque los cultivos perennes aguantan bastante bien, como la yerba mate, como el té, como la forestación. Si un mes es más seco o más lluvioso, aguantan muy bien y soportan sin problema”.“Pero los frutales y cultivos anuales o frutihortícolas, con excesos de lluvias, a veces se ven perjudicados; principalmente las hortalizas. Son más sensibles a precipitaciones más intensas como también a las sequías”. El exceso de lluvia, según Olinuck, también retrasa la maduración de la uva “porque esta fruta necesita muchas horas de sol”.Con respecto a las estimaciones para lo que resta de este mes y principios de la próxima temporada, anticipó que diciembre y enero podrían terminar siendo meses que registren lluvias por encima de lo normal. Por ejemplo, el 30 de noviembre cayó en media hora alrededor de 57 milímetros de lluvia y eso no deja de ser contraproducente para cualquier producción.Para la próxima campañaEn una jornada sobre “El clima y la producción agropecuaria: perspectivas, acciones y recomendaciones para los próximos meses”, que realizó la semana pasada el Ministerio de Agricultura de la Nación, el secretario del mencionado organismo, Gabriel Delgado, hizo hincapié en “generar un ámbito de reflexión y discusión para tomar buenas decisiones”, para lo cual “es importante tener toda la información disponible”. “Las campañas lluviosas traen resultados importantes. En una mirada global, las condiciones y los pronósticos van generando incertidumbre y esto tiene repercusión en la toma de decisiones e impacto en los sistemas productivos”, aseguró Delgado.Sandra Ochiuzzi, integrante de la Oficina de Riesgo Agropecuario del Ministerio de Agricultura, habló de las estadísticas de los últimos 40 años con el impacto de las precipitaciones en un año de “El Niño” sobre el rendimiento de los cultivos. Y afirmó que “en noviembre y diciembre en general los ‘Niños’ producen lluvias por encima de lo normal, sobre todo el NEA y el litoral de Argentina. En diciembre – enero, ya el impacto no es tan claro”. En cuanto a los efectos directos sobre el rendimiento de los cultivos, Ochiuzzi destacó la tendencia a rendimientos normales a altos en la región del NEA y centro norte del país. La especialista también expuso sobre las reservas de agua en suelo y señaló que “el mapa de las reservas de agua para maíz indican que son muy buenas. Solamente se marca un déficit en el centro de la provincia de Córdoba y en La Pampa”.





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