MOSCÚ, Rusia (Medios Digitales). Rusia y la Otan están coqueteando con un enfrentamiento militar a miles de metros de altura. Desde la incursión rusa en Crimea se ha registrado un incremento de los aviones rusos que se acercan al espacio aéreo de la Otan (Organización del Tratado del Atlántico Norte), que ha llevado a cabo más de cien interceptaciones en 2014 hasta la fecha, tres veces más que en 2013. Un peligroso juego del ratón y el gato que recuerda a las escaramuzas de la Guerra Fría pero que puede tener consecuencias graves, “la Guerra Fría se mantuvo fría, pero no hay seguridad respecto a situación actual”, explica el analista Dimitri Trenin.Los analistas coinciden en señalar la zona más peligrosa de este nuevo pulso de Putin con Occidente. La gran mayoría de los desplantes ocurrió en espacio aéreo internacional sobre el mar Báltico, en el corredor aéreo entre el enclave ruso de Kaliningrado y el territorio de Rusia. “Siempre ha habido incidentes, incluso en los 90, pero ahora no sólo ha aumentado su número sino que su tipología es más grave”, explicaba el jueves Lukas Kulesa, coautor de un informe sobre estos encontronazos estratégicos.En opinión de la Alianza Atlántica, estos vuelos suponen un “riesgo potencial para la aviación civil, dado que los militares rusos no suelen informar de sus planes de vuelo ni utilizan transpondedores a bordo”. Significa que el control del tráfico aéreo no puede detectar a estas aeronaves ni garantizar que no haya interferencia con el tráfico aéreo civil. Para Kulesa uno de los casos más graves sucedió al principio de la crisis, el 3 de marzo de este año, cuando un avión de la aerolínea SAS que había despegado de Copenhague casi impacta contra un avión de reconocimiento ruso que no había hecho visible su posición. La tragedia se evitó gracias a la buena visibilidad y a la rapidez de los pilotos daneses.El 3 de octubre volvió a suceder: un caza ruso pasó a escasos metros de un avión de reconocimiento aliado. Pero las colisiones evitadas en el último momento son un capítulo menor. En otras ocasiones los rusos se acercan tanto al espacio aéreo de la Otan que los cazas despegan de urgencia, siguiendo el procedimiento habitual. En otros casos los aviones rusos simulan maniobras de ataque o directamente violan el espacio aéreo.





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