POSADAS. Se graduaron en “la Indu” en 1989. En ese momento la Escuela de Educación Técnica Nº1 todavía era Nacional: Enet. Ya pasaron 25 años de esa promoción y en el marco de los festejos, varios de estos exestudiantes volvieron a tomar contacto entre sí y reunirse para organizar las actividades. De los 180, se reunieron unos 60 y visitaron la escuela con la tradicional propuesta de colocar la placa homenaje. Pero entonces surgió otra idea: aportar algo que pueda servirle a la institución y de esa manera “retribuir de algún modo todo lo que nuestra escuela nos dio”, señaló Liliana Tarnowski, graduada de la misma.A partir de esa idea, reunieron fondos para poder comprar un proyector led de última generación, que los propios directivos manifestaron como una de las necesidades. El equipo fue entregado a los directivos de Epet en la tarde de ayer durante la apertura de la Expo Técnica. En este acto en que no faltaron las lágrimas y abrazos entre exalumnos y docentes, también descubrieron la placa colocada en uno de los muros de la escuela.Este evento continuará hoy a partir de las 18.30 y en el mismo se pueden conocer los proyectos y trabajos realizados por los estudiantes.Contagiar la idea Los graduados, esperan que esta iniciativa pueda ser tomada por egresados de otras promociones y colegios: “gracias a la formación que recibimos, hoy podemos ser profesionales, tener un trabajo y eso es algo que no podemos olvidar, por eso quisiéramos que esta propuesta se replique en otras escuelas”, dijo Tarnowski, alentando a los graduados de todas las secundarias a acercarse a las instituciones donde cursaron su secundaria y colaborar desde las posibilidades de cada uno.En cierto sentido esto está revelando la demanda de un espacio que en las escuelas secundarias no está vigente, y que es el claustro graduados, un espacio que en las universidades sí tienen y sirve, fundamentalmente para que puedan participar en proyectos de investigación y desde el ámbito profesional, poder transmitir a la institución las necesidades del campo profesional.“Sangre industrial” Para muchos de los graduados, la visita realizada hace algunos meses a la Indu, fue la primera desde 1989. Mientras los corazones latían fuerte por la lógica euforia de volver a la que fue su segunda casa durante seis años en su adolescencia, caminaron por los pasillos y respiraron el “aroma a escuela” en que se combinan polvo de tiza, lápices y olor a soldadura producto de la actividades de los talleres.“Fuimos a hablar con los docentes y directivos y notamos que la escuela está bastante venida abajo, muy distinta a cuando nosotros cursamos”, dijo Tarnowski.Conmovidos por esta nueva realidad y movilizados por “el amor a la Indu que permanece intacto en nuestros corazones” decidieron hacer algo más que la placa, agregó Tarnowski, señalando que los festejos serán a fin de año.




Discussion about this post