SAN VICENTE. Los siete policías acusados de torturas y maltratos que fueron denunciados por dos detenidos de la comisaría seccional Primera de San Vicente días atrás prestarán declaración indagatoria desde el próximo lunes, cuando sean trasladados ante la Justicia. Hasta anoche permanecían tras las rejas e incomunicados entre sí.Mediante sus fuentes PRIMERA EDICIÓN pudo saber que tanto el comisario José Fischer, jefe de la seccional apuntada, como los dos oficiales, los dos suboficiales y los dos agentes que lo acompañan en el encierro comparecerán ese día ante el magistrado Horacio Heriberto Alarcón, al frente por subrogación del Juzgado de Instrucción 3 de la Segunda Circunscripción Judicial, con asiento en San Vicente.Mientras tanto, el juez ordenó en las últimas horas la presencia de hombres de la Secretaría de Apoyo para Investigaciones Complejas (Saic) del Poder Judicial, a los fines de preservar la transparencia de la investigación.El equipo, encabezado por el letrado Fernando Castelli, realizó una inspección ocular en los calabozos y otras áreas comunes de la comisaría Primera de San Vicente, emplazada sobre la calle Democracia al 200, en busca de elementos de prueba que permitan establecer las responsabilidades que le puedan caber a los policías detenidos.Por otra parte, las fuentes indicaban que los dos detenidos que denunciaron las golpizas y torturas ante fueron diagnosticados con lesiones leves que les demandará entre 15 y 20 días de curaciones, junto a 5 días de incapacidad laboral. Esto según versiones oficiales.Los dos detenidos, de 30 y 33 años, fueron apresados en la madrugada del jueves 16 de octubre, cuando efectivos de Aristóbulo del Valle interceptaron un vehículo sustraído horas antes sobre la ruta provincial 212, en Picada Zulma.Ese rodado había sido robado presuntamente por la dupla, que había concertado un encuentro con el empleado de una concesionaria de automóviles en ese lugar. El trabajador de 34 años llegó entonces dispuesto a vender una Renault Sandero, pero se topó con que los supuestos clientes en realidad tenían otras intenciones.Siempre según la versión oficial, los malvivientes arremetieron con una escopeta sobre el empleado para robarle la camioneta, maniatarlo y abandonarlo a un costado del camino.La Policía se enteró del caso y montó un operativo cerrojo. Efectivos de la Unidad Regional XI interceptaron minutos más tarde el vehículo y procedieron a la detención de los sospechosos, quienes entonces fueron trasladados a San Vicente por cuestiones de jurisdicción. Se supo que fueron alojados en la comisaría Primera el sábado 18 de octubre al mediodía. En esa dependencia quedaron alojados durante 24 horas. Según la denuncia, en ese lapso tuvieron que soportar golpizas reiteradas y martirios. Al parecer, ante semejante cuadro, el lunes pasado el mismo titular de la dependencia habría enviado a los detenidos a la seccional Segunda, donde se sabe que funciona la “Unidad de Detención”, teniendo en cuenta que la Primera se utiliza para alojar a personas demoradas por poco tiempo (por ejemplo, por faltas contravencionales). Pero ese mismo lunes, al llegar a la Segunda, el titular de esa dependencia ordenó que ambos fueran enviados al hospital local ante las lesiones que presentaban. Fue entonces que los detenidos procedieron a radicar una denuncia penal en la fiscalía de instrucción 3 de San Vicente, que pidió entonces la detención de los siete policías involucrados. Los uniformados comenzarán a desfilar el próximo lunes ante la Justicia, que deberá investigar qué fue lo que realmente sucedió.




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