POSADAS. La Justicia desbarató en Buenos Aires a una banda dedicada a estafas inmobiliarias en todo el país, incluida Misiones, y que estaba integrada por escribanos, abogados, empresarios, dos suboficiales de la Policía Federal y una empleada del Ministerio de Justicia y Seguridad porteño. Hubo numerosos allanamientos y medidas ordenadas por el juez federal que investiga la causa, Claudio Bonadio. En un informe publicado ayer por el diario porteño La Nación, se describe la metodología criminal que utilizaba la organización delictiva para perpetrar los fraudes. El primer paso era ocupar la casa deshabitada. Para cumplir con el objetivo utilizaban a personas de bajos recursos. La etapa siguiente era la falsificación de las escrituras de los inmuebles usurpados para poder ponerlos a la venta en valores que oscilaban entre los 100 mil y los 360 mil dólares. Durante un tiempo, el plan salió a la perfección y la organización criminal se habría apropiado de al menos 16 inmuebles en diferentes barrios de la provincia de Buenos Aires.La causa comenzó a fines de agosto de 2012, cuando Bonadio encargó una serie de tareas investigativas al Departamento de Inteligencia contra el Crimen Organizado de la Policía Federal. El magistrado pidió a los detectives que focalizaran la pesquisa en una empresa supuestamente dedicada a la construcción, restauración y mantenimiento de propiedades urbanas y rurales. Los detectives policiales se convencieron de que, en realidad, esa compañía era una firma “fantasma” creada para poder concretar los delitos.Según surge del expediente, la banda de estafadores se habría apoderado primero de inmuebles en los barrios de Palermo, Belgrano, Villa Devoto, Caballito, Constitución, Villa del Parque, La Boca, Villa Riachuelo, Balvanera, Boedo y Parque Avellaneda.También se sospecha que los acusados, que ya fueron indagados (unos fueron detenidos y otros están excarcelados), “cruzaron” la General Paz en su empresa criminal y se apropiaron ilegalmente o, por lo menos intentaron hacerlo, de propiedades en Pilar y General Rodríguez, e incluso en las provincias de Misiones y Santiago del Estero.Según el reporte del citado matutino, en los diferentes allanamientos se secuestraron 200 escrituras, que ahora deberán ser analizadas. “Las personas que compraron los inmuebles que puso en venta la organización delictiva desconocían cómo habían sido adquiridas las propiedades en cuestión”, dijo una fuente de la Policía Federal. Hay once sospechosos detenidos, entre los que hay un abogado y un escribano.




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