POSADAS. Agentes de Tránsito de la Municipalidad de Posadas permanecían anoche, al cierre de esta edición, en asamblea. El objetivo de la reunión era evaluar las medidas a seguir después del confuso episodio en el que uno de sus colegas terminó detenido por labrarle un acta de infracción a un efectivo de la Policía de Misiones.El hecho tuvo lugar el último miércoles en la intersección de las avenidas Urquiza y Lucas Braulio Areco de la capital provincial, tal como PRIMERA EDICIÓN publicó en su edición del jueves pasado.En aquella oportunidad el efectivo comunal obligó a detenerse a un policía que circulaba a toda velocidad vestido de uniforme, pero en su vehículo particular. Se inició entonces una discusión y el hombre de la fuerza provincial no tuvo mejor idea que proceder a la detención del agente municipal.Desde la comisaría seccional Decimosegunda, donde el policía en cuestión cumple funciones, se informó que “se trató de un malentendido, porque el efectivo iba uniformado y en su auto particular a un procedimiento, más precisamente a buscar a dos prófugos acusados de incendiar vehículos en la vía pública”.Según los argumentos esbozados desde dicha dependencia, “en esas circunstancias el inspector intentó multarlo por la velocidad a la que viajaba, pero una vez en la comisaría se aclaró todo y el uniformado involucrado hasta le pidió disculpas al inspector de tránsito”.Sin embargo, más allá de ese relato, el episodio generó fricciones y notable malestar entre los municipales, que ayer decidieron convocar a una asamblea permanente para definir los pasos a seguir. El caso tuvo notable repercusión en las redes sociales y llegó incluso a medios nacionales.





Discussion about this post