BAGDAD, Irak (Agencias y diarios digitales). Las tropas de élite iraquíes luchaban ayer en tierra contra los yihadistas al sur de Bagdad apoyadas por la aviación de Estados Unidos (EEUU), al mismo tiempo en que el presidente estadounidense Barack Obama abordaba con sus generales la nueva estrategia contra el grupo Estado Islámico (EI).Los aviones de caza estadounidenses mataron a al menos cuatro yihadistas en ataques contra tres objetivos del EI al sur de Bagdad, según el ejército iraquí y jefes tribales.Los ataques buscaban apoyar la ofensiva del ejército iraquí iniciada la víspera en el sector de Fadhiliya, a menos de 50 kilómetros al sur de Bagdad, si bien los soldados “no lograron penetrar” en el sector, indicó un jefe de la tribu de los janabi, quien precisó que los militares formaban parte de la “Brigada de Oro”, la mejor del país.Más lejos de la capital, en la provincia de Anbar, murieron siete personas en un ataque suicida con coche bomba contra un puente estratégico en Ramadi, que resultó totalmente destruido. Los alrededores de la capital iraquí se convirtieron en los últimos días en un objetivo clave de la campaña de ataques aéreos estadounidenses, que arrancaron el 8 de octubre y se están extendiendo por todo el país.La región de Jurf al Sajr representa un sector especialmente importante, ya que se encuentra entre Faluya -una ciudad de mayoría sunita al oeste de Bagdad en manos del EI- y dos santuarios del chiismo -Kerbala y Nayaf- al sur de la capital.En tanto, Obama dijo ayer que la lucha contra los yihadistas suníes del EI no llevará a Estados Unidos a “otra guerra sobre el terreno en Irak”. Desde la base aérea de MacDill de Tampa, en Florida, sede del Mando Central, situada en el sureste de EEUU y responsable de las operaciones militares en Oriente Medio, Obama dijo que la lucha contra el EI en Irak y Siria tampoco será responsabilidad única de EEUU y que la respaldará una coalición internacional de 40 países.Obama aseguró frente a centenares de soldados que EI no supone un peligro inminente, pero “si los dejamos actuar podría suponer una gran amenaza para Estados Unidos”.El presidente, que previamente se reunió con el jefe del Mando Central, el general del Ejército Lloyd Austin, y otros jefes militares, dijo que las tropas estadounidenses que luchan contra el EI “no tienen y no tendrán” funciones de combate.Los comentarios se produjeron un día después de que el jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Martin Dempsey, asegurase que se podrían dar situaciones en la compleja guerra contra el EI en las que “recomendaría” al presidente que fuerzas especiales acompañaran a los soldados iraquíes en el frente como “asesores”.El mandatario aseguró que los cabecillas del EI “van a saber lo que ya saben los líderes de Al Qaeda (…), que nuestro alcance es extenso. No van a encontrar refugio y los encontraremos”.“La única solución es apoyar a socios sobre el terreno”, explicó Obama, para quien el combate contra el EI no deber ser “una lucha solo de Estados Unidos”, sino un “trabajo de equipo” con países colaborando en diverso grado para destruir a los yihadistas suníes.“Estados Unidos puede marcar la diferencia, pero voy a ser claro: ésta no es una misión de combate”, insistió.El Estado Islámico conseguió controlar un vasto terrritorio entre Siria e Irak al aprovechar la guerra civil siria y las rencillas entre suníes y chiítas en Irak.Estados Unidos presionó para conseguir un cambio de gobierno en Irak y llevó a cabo al menos 170 ataques aéreos en el último mes para ayudar a las Fuerzas Armadas iraquíes y a los “peshmergas” kurdos a recuperar el terreno ganado por el EI.Los medios militares estadounidenses, recordó Obama, “son únicos” y en este conflicto utilizarán su capacidad aérea y el asesoramiento a las tropas iraquíes.





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