POSADAS. Una fuerte polémica se desató ayer en la comisión de Presupuesto de la Legislatura provincial entre la presidenta del Centro del Conocimiento, Élida Vigo, y algunos diputados opositores a causa del arancelamiento de las actividades culturales que el organismo estatal comenzó a aplicar desde este año.Vigo fue con algunas funcionarias a explicar las actividades que realizó durante este año y solicitar que los diputados le aprueben un presupuesto de 63 millones de pesos para el año próximo, entre aportes de capital del Estado provincial, que son dos millones de pesos para la Sociedad del Conocimiento (la Fundación que administra el Centro) y 61 millones provenientes del Fondo Misionero de Financiamiento Cultural, para financiar actividades.La polémica estalló por una consulta del diputado radical Hugo Escalada, quien indagó sobre el motivo por el cual se comenzó a cobrar desde este año por las actividades en este espacio.Vigo respondió que la decisión fue por sugerencia de un sector del público que le pidió que arancele los espectáculos para que no se llenen, porque los que concurrían sobre la hora ya no encontraban más lugar. “Es un cobro simbólico que no supera 50 pesos”, justificó.Esta decisión fue cuestionada por el diputado de Trabajo y Progreso, Claudio Wipplinger, quien señaló: “Con esta decisión están poniendo un limitante económico a la gente, porque aquel que no puede pagar 50 pesos se queda sin acceso al espectáculo y sin acceso a la cultura, sólo podrán acceder aquellos que pueden pagar, es un claro limitante económico”.La titular del Centro del Conocimiento intentó responder con una chicana política señalando que la visión del legislador era muy pequeña y que no debía dejar que el árbol tape el bosque.Wipplinger interrumpió y le reiteró que “el Estado provincial destina millones de pesos” y que “está claro” que la decisión de cobrar entrada a los espectáculos es un impedimento económico que deja sin posibilidades a aquellas personas de escasos recursos.El diputado del Pro Alfredo Schiavoni coincidió con Wipplinger y señaló que “si se cobra entrada no se debería hablar de soberanía cultural”, como mencionó Vigo en su discurso.Otros legisladores también cuestionaron el carácter “elitista” del Centro del Conocimiento. Uno de ellos fue Germán Bordón (UCR), quien señaló que “las actividades culturales no llegan a todos los misioneros, ni siquiera me animaría a decir que llegan a todos los posadeños” y agregó que “la madre del problema es la forma jurídica que se adopta desde un principio al crear una Sociedad Anónima para administrar eventos culturales”. La figura de Sociedad Anónima queda fuera de control del Poder Legislativo: la Comisión Directiva realiza reuniones donde aprueba o rechaza su balance y eso luego se envía al Tribunal de Cuentas, organismo que está siendo cuestionado por la oposición por su escasa capacidad de control de los fondos públicos.Administración cuestionadaLa presidenta de la Sociedad del Conocimiento, Élida Vigo, anticipó que “hemos incrementado muchísimo las actividades que se desarrollan en las distintas unidades de gestión, ya sea en la Biblioteca Pública, en los teatros lírico y de prosa, en el centro de arte, en el parque ferial y en el centro de convenciones”, reseñó.“Tenemos una expectativa muy grande para 2015 porque queremos concretar la señal de televisión cultural que nos propusimos el año pasado, como asimismo una radio cultural”, adelantó.Sin embargo, no pudo escapar a las preguntas sobre los manejos presupuestarios, de personal, la gestión poco clara y la falta de transparencia en varios aspectos.El diputado kirchnerista Darío Pietrowski indagó sobre el “malestar gremial por las condiciones en que se encuentra laboralmente el personal”. Ante la sorpresa de los presentes, Vigo admitió que su gestión tiene una sola persona en planta permanente y un promedio de 500 monotributistas contratados por locación de servicios.“Estamos tratando de gestionar que parte del Fondo de Financiamiento Cultural pase al Centro del Conocimiento porque el presupuesto que tenemos en el Centro del Conocimiento para contratar personal es muy chiquito”, se excusó Elida Vigo.A pedido de los diputados, la funcionaria explicó cómo se integra el presupuesto: dijo que la mayor parte proviene del Fondo de Financiamiento Cultural, que antes administraba el Ifai y que pasó a la Fundación Parque del Conocimiento recién este año (más del 90%, que se utiliza para actividades culturales) y el resto proviene del Estado como aportes de capital, además de los ingresos propios que son muy escasos. Vigo reconoció que su gestión tiene déficit, aunque no dio números. Cuando se le consultó a la contadora que la acompañó, dijo: “No me acuerdo de memoria”.Por último, se le criticó la decisión de no asistir a la Feria Internacional del Libro, realizada este año en Buenos Aires. La funcionario dijo que no se concurrió por razones económicas y que la Provincia decidió realizar una Feria del Libro propia en 2015 y promocionar desde aquí el trabajo de autores locales. Schiavoni cuestionó que “es una lástima que la inteligencia y el trabajo de los misioneros no se exponga para todo el país en la feria más importante”.




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