PARÍS, Francia (AFP-NA). Emmanuel Macron, el nuevo ministro de Economía, es el protagonista del flamante gobierno francés, que con una línea más resueltamente liberal tratará de atajar un desempleo récord y dinamizar la economía.El presidente francés, François Hollande, nombró el martes un nuevo gobierno sin los principales representantes del ala izquierda del Partido Socialista (PS) que criticaban su política de austeridad y con Macron, un exbanquero de negocios como ministro de Economía.Macron sustituyó a Arnaud Montebourg, cuyas críticas públicas a la política de austeridad del gobierno este fin de semana provocaron la peor crisis de la actual Presidencia.Hollande presidió ayer el primer Consejo de Ministros del segundo gobierno del premier Manuel Valls. El mandatario recalcó su exigencia de “coherencia” para cada uno de los miembros del gobierno, instándolos a “preparar el futuro más allá de sus mandatos”, proyectando su acción a largo plazo.Los representantes del ala izquierda del PS, que reclamaban una política de aumento del poder adquisitivo, en lugar de la política de apoyo a las empresas de Hollande y Valls, calificaron la designación de Macron de “provocación irrisoria”. “¿Y qué? ¿En este país no se puede ser empresario, banquero, comerciante, artesano?”, respondió Valls, denunciando las “etiquetas obsoletas y superadas”.Para Pierre Gattaz, el presidente del Medef, la principal organización patronal, “Emmanuel Macron tiene tres ventajas: conoce las empresas, conoce la economía de mercado y conoce la mundialización”. No obstante, hay que esperar “los hechos y las medidas” que se tomarán para juzgar con más elementos, agregó.Al optar por Macron, “Hollande envía un mensaje muy claro a los responsables económicos, a la Comisión Europea y a los inversores sobre su promesa de propiciar las reformas y la política de oferta”, estimaron encargados de las estrategias en el banco Crédit Mutuel-CIC.La composición del nuevo gobierno corre el peligro de agravar la falta de apoyos del presidente socialista elegido en mayo de 2012.Los socialistas y sus aliados cuentan con 305 diputados, cuando la mayoría absoluta es de 289. Pero un grupo de diputados rebeldes que multiplicaron las críticas a la política económica y social del gobierno hace peligrar esta mayoría parlamentaria.Elegido con el apoyo de los ecologistas y de parte de la extrema izquierda, Hollande ya no cuenta ni con estos últimos, prácticamente en oposición, ni con los Verdes, que abandonaron el gobierno al asumir Valls las riendas del ejecutivo.




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