POSADAS. La sede del Palacio de Justicia, que en teoría debiera ser una zona segura, lamentablemente “se volvió más insegura que nunca. Es una ironía”, sintetizaron los vecinos que residen en cercanías de Centenario y Santa Catalina, quienes -hartos de las situaciones que viven y observan a diario- resolvieron hacerlo público a través de este medio.De día el movimiento es intenso en la intersección de esas dos arterias, en la denominada “nueva zona de tribunales”, donde para los automovilistas conseguir un lugar para estacionar resulta una misión casi imposible durante toda la mañana y las paradas de colectivos se ven atestadas de alumnos que llegan desde distintos barrios para concurrir a las escuelas de la zona.“Vivimos acá desde antes de que existiera el Palacio de Justicia y el problema de la inseguridad se fue profundizando en los dos últimos años, se volvió peligrosa la zona. Hay muchos arrebatos, en especial a la gente grande o a los chicos que van a la escuela, esos son los blancos preferidos”, indicó Roberto López, quien reside a metros de la máxima sede judicial, acompañado por un grupo de vecinos.El hombre destacó que “nos cansamos de advertir a la comisaría (Seccional Segunda) sobre situaciones en la que hay gente sospechosa dando vueltas por la zona, pero la historia es siempre la misma: nos dicen que no tienen móviles, que es una jurisdicción muy grande y nos terminan diciendo que hay policías de guardia en el lugar, pero sucede que están metidos allá en el edificio, subiendo todas las escalinatas y hasta que llegamos arriba -dice mostrando el edificio- ya el ladrón se escapó fácilmente”.A su turno, Norma Encina manifestó que “entendemos las limitaciones operativas que pueden tener los policías, pero las autoridades tienen que entender que todo cambió y que no se puede tener una esquina tan transitada como Centenario y Santa Catalina a oscuras, por falta de alumbrado público. El que falla también es Emsa porque no mantiene en condiciones las farolas que están quemadas. Por acá pasan muchos chicos muy temprano a la mañana y es común que les paren para robarles el celular y estamos a metros del Palacio de Justicia. Lo mismo sucede cuando empieza a caer el sol”.Punto críticoEl cajero automático que funciona en la sede judicial es uno de los puntos más críticos. “El cajero fue una solución cuando lo colocaron ahí, porque de lo contrario debíamos ir hasta el centro, pero ahora es un arma de doble filo, debido a que en los horarios en que no atiende el Juzgado es habitual que desde abajo se instalen disimuladamente a vigilar quién sube al cajero para encararlos cuando apenas descienden”, indicó Sergio González, quien vivió una situación similar hace pocas semanas atrás. “Uno toma todas las previsiones, pero es como que la zona estuviera liberada. No se trata de discriminar a nadie, pero hay asentamientos que cada vez están más concurridos en la zona y es hacia allí hacia donde salen corriendo una vez que comenten un ilícito. Se meten a las propiedades a la madrugada, nadie puede dejar nada afuera y las personas más grandes viven con mucho temor”, apuntó González.Los vecinos coincidieron en que “todo lo que pedimos es que las autoridades revean la situación actual, que mejoren la iluminación de la zona, que dispongan de más personal en el Palacio de Justicia o que al menos le indiquen que no estén encerrados arriba, que los pongan de ronda”.




Discussion about this post